
Lunes 18 de enero de 2010| por David Valencia Z.
A Joel Best le llamó la atención una información tan absurda como ésta: "40% de los hombres jóvenes tienen tan poca idea de cómo se abrocha un sostén, que corren el riesgo de herirse seriamente los dedos". La publicó, cuenta, un diario británico y él la atesoró en sus archivos para profundizar el abuso y mal uso que en la sociedad moderna ha adquirido la ciencia de la estadística (este reseñista no ha logrado convencer, por ejemplo, a un amigo mayor que se puede hablar en periodismo de una cifra que divida a una persona: 2,7 chilenos ).
Para Best, sin embargo, la cuestión no es hacer humorismo con los números. A su juicio, el efecto detrás del manejo de estadísticas es que distorsiona la percepción que la gente se forma de problemas sociales y políticos; es decir, puesto en nuestro contexto, y contra su ilusoria pretensión científica, la cifra es ideológica. "Cuando hablo con las personas sobre estadísticas, tengo la impresión de que están bastante dispuestas a criticar las estadísticas dudosas, siempre y cuando las cifras provengan de aquellos con quienes discrepan", afirma Best, que desde luego establece una frontera en la que a veces no se repara: si bien se tiende a creer que la estadística es una rama de las matemáticas, vinculada con la teoría de las probabilidades, lo efectivo es que las preguntas sometidas a tal ejercicio científico se elaboran en el terreno de la "construcción social". No hay neutralidad posible, objetividad ni evidencia indiscutible.
Incluso Best advierte el entusiasmo de los medios de comunicación -incluida esta casa periodística y las otras de la plaza- por los sondeos vía internet y la aplicación de programas gráficos que pueden alterar la representación. La fineza del análisis de datos puede ser modificada si optamos por las barras, las curvas o las tortas. En un país que ha sido acosado por las encuestas en los últimos meses, el libro de Best debería circular por think tanks, consultoras y redacciones. Sus promotores aseguran que en la presentación fue alabado con entusiasmo técnico por uno de los gurúes intelectuales de nuestra democracia en materia de encuestas: Carlos Huneeus. Si éste -que en las últimas semanas ha batallado por las predicciones electorales- lo valora, por algo será. ¿O no?
¿El autor? Best es sociólogo, profesor titular y decano en la Facultad de Sociología y Justicia Criminal en la Universidad de Delaware en Estados Unidos y su obra se resume en un llamado: hay que impulsar una alfabetización estadística, como condición de la democracia.
USO Y ABUSO DE LAS ESTADÍSTICAS
Joel Best
Editorial Cuatro Vientos
Santiago, 2009, 194 páginas