
Viernes 11 de febrero de 2011| por Julin Ferraro
Este artículo es la segunda parte del que versa sobre el software libre como alternativa a la piratería. Los expertos ofrecieron suficiente información como para dividir el tema en dos, ya que además nos comentan sus experiencias implantando alternativas de código abierto en aulas chilenas.
INTRÍNSECAMENTE EDUCATIVO
Werner Westermann trabaja en el proyecto Educalibre, el cual consiste en educar a través de este tipo de software, como por ejemplo un grupo de programas educativos en portátiles de bajo precio llamado Sugar Labs, destinados a potenciar el aprendizaje en infantes.
Aún así, para Werner todo el software libre es educativo en sí, "pues asegura la libertad de estudiar y aprender el funcionamiento del software. Se debiese estimular la curiosidad de un estudiante que desea aprender cómo funcionan los programas, y cuando ésta se convierte en habilidad, la escuela debe aprovecharla y difundirla.
"Por el contrario", añade, "una escuela que sólo depende de software privativo deja a la institución en una complicada situación: las licencias de los programas prohíben expresamente estudiar su funcionamiento, menos aún intervenirlo y modificarlo. El software no es solamente algo ajeno, algo que se compra, sino también algo que se aprende, algo que puede ser desarrollado por sus propios compañeros de clase".
Además considera que el software es lenguaje y conocimiento: "Por lo tanto, merece ser aprendido y compartido, al igual que las fórmulas matemáticas, el abecedario o la tabla periódica. Es el lenguaje de nuestro tiempo", sostiene Werner.
VALORES
¿Software con valores? Esa parece ser la idea tras el software libre. A primera vista puede parecer extraño un programa que tenga un discurso ético, pero los expertos concuerdan en que una parte importante de los sistemas operativos Gnu/Linux y programas con licencias liberadas es la filosofía que los sustenta.
"Permiten a los jóvenes desarrollar muchos aspectos éticos y valóricos. Para entrenar, cualquier software sirve, pero para educar es preferible el software libre, pues fomenta valores y actitudes positivas, que se basan en el mérito personal y la solidaridad social", observa Westermann.
Según Werner, utilizando y desarrollando software libre los niños desarrollan los siguientes aprendizajes:
- No todo está hecho. Aún hay retos
- Las cosas siempre se pueden mejorar.
- Adoptar una postura constructiva.
- Cooperar con la comunidad local e internacional, sin distinción de edades, razas, nivel social, títulos, etc.
- Hay muchas formas de acercarse a la verdad y cada grupo o persona aporta la suya.
- Lo mejor es que es para cada quién/comunidad se escoge libremente de acuerdo a las necesidades/expectativas de cada sujeto o grupo social, y no debe ser impuesto por casas comerciales o estándares externos.
- La posibilidad de aprender de otros y que otros pueden aprender de nosotros.
- Propagar el conocimiento de forma libre (lo que se trata de hacer cuando uno da una clase).
- La no discriminación, ya que todos pueden colaborar y disfrutar con el resultado.
- Trabajar en equipo de forma colaborativa.
- La libertad de investigar, crear, modificar y aprender.
- Desalienta la piratería e incentiva el compartir de forma legal.
"El software libre dota a los actos tecnológicos de un cariz ético, completamente ausente en la perspectiva puramente técnica-utilitaria", agrega el experto.
COMUNIDAD
Seguel Figueroa, por su parte, trabaja hace 4 años con Ubuntu Linux, principalmente en educación superior, pero también lo utiliza como alternativa escolar. Concuerda en el asunto valórico del software Gnu/Linux.
"Sobre todo existe un concepto filosófico y ético. Cuando tú trabajas en Linux, hay toda una comunidad trabajando para mejorar ese software. Se hace por el trabajo bien hecho y por un concepto de compartir".
"Lo que promueve el software libre es la libertad de las personas. Elegir un sistema operativo en mi idioma, aprender a confiar en otros", opina Seguel, "Hay ventanas en Windows que crean desconfianza. Por ejemplo, 'este software puede ser malicioso. ¿Está seguro que quiere instalarlo?', crea condiciones en las que no puedes confiar en el otro. En cambio en Linux dicen que puedes usarlo tranquilamente, ya que fue realizado por la comunidad".
"Cuando uno trabaja en educación", agrega el educador, "promueve sacar lo mejor de ti mismo. Lo que hace hoy el software libre es enseñarte a trabajar de manera honrada, porque no estás pirateando software. Te enseña a trabajar de manera comunitaria, porque tú aprovechas el trabajo de otros y en agradecimiento aportas a que otros ganen".
Pero alguien debe pagar por todo esto. "El desarrollo del software libre promueve que te paguen lo justo y una vez, por lo tanto podemos poner lucas para que alguien trabaje en un proyecto determinado y después podamos difundir el fruto de ese producto", explica Seguel. "Así, todos vamos a colaborar alguna vez".
"Mi mejor experiencia enseñando ha sido la liberación de las personas. Sacarle las anteojeras, mostrarles que son capaces de aprender que pueden leer y escribir en cualquier formato", relata. "Lo más grandioso es que aprenden la libertad, trabajar en comunidad y que pueden aportar al mundo con su conocimiento y experiencia".