Organizaciones sociales llamaron hoy al pueblo de Honduras a organizarse para darle "un apoteósico recibimiento" al Presidente depuesto Manuel Zelaya, y anunciaron que retornará al país el próximo viernes 24 de julio.
En un comunicado difundido hoy, el Frente Nacional contra el golpe de Estado, integrado por organizaciones sociales y miembros del Partido Liberal, indicó que Zelaya aceptó el plazo de 72 horas establecido por el Mandatario costarricense y mediador, Óscar Arias, después de que concluyera sin éxito la segunda ronda de diálogo.
"Con el propósito de darle un apoteósico recibimiento a nuestro Presidente constitucional se convoca a todo el pueblo hondureño a que esté preparado y organizado para esa fecha, en la cual se realizará la gran marcha para ir a su encuentro, al lugar y hora que se señalará próximamente", añadió el documento.
El comunicado lo firman los ex aspirantes a diputados por el gobernante Partido Liberal Carlos Eduardo Reina y Rasel Tomé, así como por Juan Barahona, secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) y Carlos Reyes, dirigente del Bloque Popular.
El anuncio se conoció después de que los representantes del Gobernante depuesto y del nuevo Presidente de Honduras, Roberto Micheletti, concluyeran ayer sin acuerdos el diálogo instalado en Costa Rica con la mediación de Arias, en busca de una salida a la crisis que desató el derrocamiento de Zelaya, el 28 de junio pasado.
Zelaya quien ese mismo día fue enviado a Costa Rica por los militares que lo derrocaron, intentó retornar al país sin éxito el pasado 5 de julio en un avión venezolano procedente de Washington, pero el Ejército hondureño le impidió que aterrizara en el aeropuerto de Tegucigalpa.
Ese día, manifestantes que esperaban la llegada del gobernante depuesto en las afueras de la terminal aérea intentaron ingresar a la pista, lo que no permitieron los militares.
En el incidente, que registró dos muertos, según fuentes oficiales, hubo disparos y lanzamiento de gas lacrimógeno.
José Castillo, representante de Costa Rica ante la OEA, declaró la negociación sobre la crisis no fracasó y por el contrario "va bien encaminada".
"La mediación va bien encaminada, seguimos sin garantía de éxito porque nadie puede darla, pero estamos muy cerca del final", señaló Castillo, al indicar que decir que está muerto el diálogo es "muy alejado de la realidad".
El embajador de Brasil ante la OEA, Ruy Casaes, criticó "la intransigencia de los representantes del régimen de facto" y felicitó a Zelaya por dar "muestras de conciencia democrática" durantes las negociaciones, al aceptar la propuesta de Arias.
"La presión internacional sobre el régimen de facto debe continuar", dijo Casares durante una reunión del Consejo Permanente de la OEA, y pidió a los estados miembros que "revisen sus relaciones", incluyendo la comercial, con Honduras.
Nicaragua, en cambio, señaló que la "ultraderecha" de Estados Unidos apoyó el golpe de estado del 28 de junio.
"Los golpistas actuaron con apoyo de los sectores ultraderechistas del gobierno de Estados Unidos", dijo el embajador de Nicaragua ante la OEA, Denis Moncada.