
Jueves 20 de agosto de 2009
Pensar que la cama es el único lugar donde se puede realizar el acto sexual, resulta una idea un tanto aburrida. ¿Por qué no echar a volar la imaginación y emplear una silla, una mesa y hasta un banco para hacer aún más divertido ese momento de placer?
Esta pregunta es la que se hicieron hace algunos años los talentosos diseñadores mexicanos Xanath Lammoglia y Andrés Amaya de la firma Bala Studio, quienes decidieron crear una colección de mobiliario diseñado especialmente para tener sexo de diferentes formas, de manera cómoda y elegante.
"A pesar de que tenemos la feria del sexo más grande del mundo, el mercado nacional es muy conservador, y lo que hacemos con nuestro diseños es motivar a tener una apertura hacia la sexualidad, pero de una forma más divertida donde el diseño y el arte se combinen.
"El tema del sexo en nuestro país resulta un poco burdo, pero estas piezas son muy sofisticadas y con mucho estilo; cuentan un proceso de diseño muy fino, con lo que abrimos una nueva vertiente sobre mobiliario erótico, diferente a lo que hay en una sex shop", dice Amaya.
Recientemente, esta dupla acaba de lanzar su más reciente pieza que lleva por nombre Adela Chair inspirada en las mujeres de < ?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />
De esta silla sólo hay 69 piezas, es edición limitada y ofrece la ergonomía necesaria para lograr una penetración efectiva. "Mejoramos la posición y creamos un ángulo para una relación muy satisfactoria. Está hecha para que la inclinación de la mujer genere en ella verdadero placer; se incrementa el punto de contacto pélvico, porque ella tiene el control a través de la fuerza de las piernas, ya que recarga sus pies sobre dos bases que van unidas en la parte inferior de la silla.
"Además, con el apoyo de manos en las dos agarraderas que forman el respaldo, ella impulsa todo su cuerpo contra el hombre y el golpe pélvico facilita más la penetración. El asiento de él logra levantar su pelvis para así interactuar más fácilmente", describe Lammoglia.
La silla está fabricada en fibra de vidrio y se puede elegir en diferentes colores como blanco, rojo y negro. Cuenta con un asiento de poliuretano forrado en piel. Recientemente, el Museo del Sexo de Nueva York ha solicitado
"La mayoría de estas sillas las están solicitando en el extranjero, será exhibida en la ciudad de Nueva York como una escultura, y es que es una pieza estética, no es una silla que tiene amarres o de tipo sado, es una escultura con una belleza formal", expresa Andrés.