
Jueves 11 de marzo de 2010| por La Nacin
El primer gran guiño hacia el género femenino se dio en el gobierno de Patricio Aylwin. El 3 de enero de 1991 se crea, bajo la ley Nº 19.023, el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), entidad que según la Cepal ha jugado un rol decisivo para que "diversas y concretas acciones de diferentes reparticiones del Estado asuman una preocupación especial por superar la situación desventajosa que afecta a las mujeres del país" (informe "Las mujeres chilenas en los noventa: hablan las cifras", 2000)
Algunas de las acciones concretas de los gobiernos de la Concertación, que cimentaron el camino a la Reforma Previsional de la Presidenta con sus claros focos en el género femenino, son el hecho de que en la Constitución, desde 1999 (ley 19.611), dice que "las personas" (y no sólo los hombres) "nacen libres e iguales ante la ley", aclarando que "hombres y mujeres son iguales ante la ley". Ese cambio, que simbólicamente significa mucho, se suma a la evolución de la mujer en los índices de pobreza: según la encuesta Casem, si en 1990 un 39,3% estaba en situación de pobreza, en el 2006 sólo un 14,3% de ellas permanecía en esas condiciones.
Reforma previsional
Un sello del gobierno saliente ha sido la Reforma Previsional (Ley 20.255, publicada en marzo de 2008). La reforma se hace cargo de las personas que no tienen previsión (Pensión Solidaria Básica) y de aquellas cuyas pensiones no son suficientes para enfrentar la vejez (Aporte Previsional Solidario).
Dado que reconoce las históricas desigualdades de género del sistema anterior, la reforma favorece principalmente a las mujeres, que son el 38% de los(as) cotizantes activos(as), y eran las más perjudicadas por el sistema antiguo. De esta manera se reconoce el aporte femenino al desarrollo del país y el valor de la maternidad, gracias al bono por cada hijo nacido vivo. La bonificación de esta ayuda asciende al 10% de 18 ingresos mínimos mensuales, la que a julio de 2009 asciende a $300.000 aproximadamente por cada hijo. Este monto acumulará rentabilidad hasta que la mujer cumpla 65 años, depositándose en su cuenta de AFP, aumentando así la pensión final. Si la mujer no está afiliada a una AFP, pero de todos modos cumple los requisitos, podrá solicitar la Pensión Básica Solidaria, además del bono por cada hijo vivo que tenga.
Sofía Acosta Tobar (79), es una de las tantas dueñas de casa que recibió la Pensión Solidaria de Vejez. Para ella, este dinero significó sentirse "reconocida. Fue como recuperar mi sensación de saber que también soy chilena, porque me sentía olvidada. ¡Es que batallé tanto!". Esta emocionada reflexión, refleja la alegría de los 622 mil personas beneficiadas por la Reforma Previsional.
Los avances en la búsqueda de igualdad de género han estado presentes en todos los gobiernos de la Concertación, llegando a su cúspide con el gobierno de la primera Presidenta en la historia de nuestro país, quien señaló en su discurso del 21 de mayo pasado: "Chile es más grande cuando las mujeres también son protagonistas".
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EVOLUCIÓN DEL GÉNERO FEMENINO Educación: En la educación pre-básica, los índices subieron de 15,9% en 1990 a 36,9% en el 2006. Entre 2005 y 2007 la oferta pública de salas cuna creció en un 240,4%. El ingreso total a la educación superior aumentó de 12,8% (1990) a 27,4% (2006). A su vez, el nivel de titulación de las mujeres también ha aumentado: si en 2002 alcanzaba al 46%, la cifra se elevó al 53% en 2006. Trabajo: En casi dos décadas la participación laboral femenina aumentó en 9,9 puntos porcentuales, desde el 31,7% (1990) al 41,1%, según los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo correspondiente al trimestre abril-junio de 2009. Además, entre 2002 y 2008, la participación sindical de las mujeres se elevó en más de diez puntos, al pasar del 19,7% del total de asociados(as) al 29,8%. Auge: De las patologías cubiertas por el Auge, algunas corresponden a las principales necesidades específicas de las mujeres: analgesia en el parto, parto prematuro, cáncer de mama y cérvico uterino, depresión y salud dental. Desde su inicio hasta 2008, 56.264 mujeres han sido atendidas por cáncer cérvico uterino, 36.964 por cáncer de mamas y 81.780 han recibido analgesia en el parto. |
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APOYO A LA MUJER E HIJOS El Sistema de Protección Social implantado por el gobierno saliente, a parte de beneficiar a la mujer considera los derechos de sus hijos desde el momento de la gestación hasta los cuatro años. Con el programa Chile Crece Contigo -que es un Sistema de Protección Integral a la Primera Infancia-, muchos niños se han visto beneficiados con todo lo que conlleva el bienestar de la madre también. Chile Crece Contigo también apoya a las madres e hijos que presentan situaciones de vulnerabilidad con otras medidas de protección social, entre ellas: Un subsidio único familiar (SUF), garantizado a contar del quinto mes de embarazo y hasta que el niño cumpla 18 años de edad, en la medida que cumplan con los requisitos establecidos por la ley (padre y/o madre sin previsión y formar parte de un hogar perteneciente al 40% de menores recursos del país, certificado a través de la aplicación de la Ficha de Protección Social); disponibilidad de sala cuna gratuita y de calidad, para todos los niños menores de 2 años, cuya madre o adulto responsable trabaje, busque trabajo, estudie o presente una situación de especial vulnerabilidad; cobertura de jardín infantil gratuito y de calidad, de jornada parcial, completa o extendida para todos los niños de 2 y 3 años; disponibilidad de modalidades de educación parvularia no convencionales, adecuadas a las realidades donde los niños y niñas se desarrollan (zonas rurales, trabajos de temporada, trabajos nocturnos, entre otros); ayudas técnicas para niños y niñas que presenten alguna discapacidad, incluyendo los apoyos requeridos tanto en sus hogares como en las instituciones que les atiendan; y acceso preferente de las familias a los programas, servicios y prestaciones públicas que requieran, tales como: incorporación al sistema de protección social Chile Solidario, nivelación de estudios, mejoramiento de las condiciones de habitabilidad, programas de apoyo a la inserción laboral y a la generación de ingresos, entre otros. |