
Viernes 3 de agosto de 2012| por Roberto Valencia - foto: UPI
El último estudio del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), que detectó diferencias de hasta $59 mil en los valores de las cuentas corrientes, evidenció que los bancos no ofrecen la información necesaria para que los usuarios sepan diferenciar los costos de abrir este tipo de cuentas y de reconocer los productos asociados.
Francisco Aravena, académico de la Universidad San Sebastián, sostiene que los clientes deben considerar 4 puntos para elegir la cuenta corriente más barata del mercado.
En qué fijarse: "Antes de decidirse por una determinada cuenta corriente, se deben evaluar los costos de mantención, cláusulas explicitadas por el banco para aumentar o disminuir estos mismos costos, y analizar convenientemente la calidad y cantidad de beneficios asociados a la cuenta corriente".
No aceptar productos innecesarios: "El banco no puede obligar a contratar algo que no se quiere, pero eso no implica que pueda ofrecer algún tipo de descuento, por adquirir un pack, o por adquirir más de un producto. Esto no es discriminar, es simplemente un descuento en el cobro".
Cómo conseguir una comisión más baja: "Existen métodos formales e informales. Idealmente cada cliente, por asociarse a algún producto adicional, puede acceder a descuentos en el cobro, pero lamentablemente la escasa información y el poder de negociación juegan un rol fundamental en el cobro o no de mantención. Conviene no decidir la primera opción que nos ofrecen sin antes solicitar mejores condiciones".
La importancia de informarse: "Lamentablemente no existe mucha información en el mercado, por lo que más allá de la regulación, la capacidad que se tiene para conocer las distintas alternativas, marca la diferencia. Por esta razón las autoridades deben buscar los mecanismos que mejoren la información a la cual pueden acceder los clientes y que se expliciten las condiciones de los descuentos".