
Martes 13 de julio de 2010| por La Nacin / Agencias
Pese a las promesas de ayuda de la comunidad internacional, la postal haitiana sigue hoy más o menos igual a la que mostró minutos después de aquella fatídica mañana del 12 de enero, día en que el país más pobre de Latinoamérica quedó, literal y definitivamente, en ruinas, tras un remezón de 7 grados en la escala de Richter. Los escombros y carpas son elementos invariables de un escenario aún devastador, que según los expertos, podría empeorar tras el reciente inicio de la temporada de lluvias.
Las cifras tras el terremoto ilustran por sí solas el panorama que le ha costado tanto a las autoridades locales comenzar a dejar atrás: cerca de 250 mil muertos y poco más de 300 mil heridos; un 60% de la infraestructura del gobierno fue destruida y más de 180 mil casas quedaron inhabitables; el 80% de las escuelas quedaron dañadas o en el suelo; ocho hospitales están inutilizables y 22 presentan daños, aunque no estructurales. En total, las pérdidas ascienden a 7.500 millones de dólares, lo que equivale al 120% del Producto Interno Bruto de Haití (PIB) en 2009.
Actualmente, hay 1,5 millones de personas residiendo en campamentos improvisados (que no tienen esperanzas de poder acceder a una vivienda con servicios básicos), 1,3 millones reciben ayuda alimentaria, y las entidades humanitarias presentes en el país consideran que el proceso de reconstrucción no acabará antes de siete años (ver artículo).
Así lo enfatizó a finales de junio el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, quien deploró que la ayuda prometida por la comunidad internacional no esté llegando tan rápido como estaba previsto, sin especificar cuánto era el dinero que había ingresado a la cuenta haitiana. Cabe recordar que durante la última conferencia de donantes celebrada en Nueva York, fueron cerca de 10 mil millones de dólares los que se comprometieron para la reconstrucción del país más pobre del continente.
PASOS SEGUROS
Afortunadamente para los haitianos, en el medio año transcurrido se han producido pequeños avances que han alivianado parte de la crisis humanitaria, pasos que le permitieron ayer al gobierno lanzar "oficialmente la fase de reconstrucción". Así lo aseguró el Presidente René Préval, quien bajo una carpa instalada entre las ruinas del Palacio Nacional, participó en la ceremonia denominada del "recuerdo" junto a parte de su gabinete y al ex Mandatario estadounidense, Bill Clinton, quien preside el Comité Interino para la Reconstrucción de Haití, de la ONU.
Mejores noticias ha dado la Unicef, que recientemente aseguró que desde hace tres meses las "escuelas temporales han ido restableciendo poco a poco la estructura y la estabilidad en las vida de los niños", en un país donde el 90% de la enseñanza es privada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) especificó, además, que a pesar de todos los retos aún existentes, se ha avanzado a pasos agigantados en el área sanitaria, dado que "antes del terremoto, sólo el 56% de la población tenía acceso a tratamiento, y ahora es el 90%". Además, no se han detectado signos alarmantes de malnutrición entre la población infantil.
"Tenemos que ser realistas y pragmáticos. Ésta es una situación excepcional y la reconstrucción también lo será", afirmó la directora de comunicación de la Oficina de la ONU en Ginebra, Corinne Momal-Vanian.