
Inicio » País » Tribunales
Sábado 4 de febrero de 2012| por María Fernanda Contreras - foto: UPI
“Estuvieron al borde de la muerte". Así grafica el abogado Juan Cristobal Labarca, la dramática situación que atravesó la familia de Mauricio Gallardo en junio de 2006, producto de una fuga de monóxido de carbono en su departamento de Santiago Centro de Paz Froimovich.
La larga batalla judicial emprendida por este ingeniero tuvo su primera victoria este viernes, cuando la magistrada Gabriela Silva, del 20° Juzgado Civil, condenó a la empresa a pagar un total de $100 millones por su responsabilidad en el hecho ocurrido en el edificio de calle Tarapacá 756.
En su resolución, la magistrada verificó el daño moral sufrido por la familia, atribuyendo el caso a un mal diseño en las vías de ventilación del edificio. Y el responsable queda claramente establecido: Paz Froimovich.
La magistrada constató en el fallo que si la constructora "hubiese cumplido con los preceptos técnicos y normativos que resguardan la vida y propiedad de las personas, los daños reclamados no se hubiesen producido".
El abogado de la familia, Juan Cristobal Labarca, explica que la sentencia sienta un precedente pues "determina una responsabilidad contractual, es decir que no es la responsabilidad de la empresa hacia el comprador del departamento, sino que a cualquier persona que habite un edificio construido negligentemente y haya sufrido un daño".
Los hechos ocurrieron cuando Mauricio Gallardo salía de su ducha matinal. En el living, vio cómo su hija de 2 años –en ese entonces- deambula con movimientos erráticos. Luego, la menor termina desmayada en el suelo. Su otra hija también experimentó síntomas de mareo y pérdida de conciencia.
La familia completa se dirigió a un centro de urgencia donde constataron, a través de exámenes médicos, la concentración de altos índices de monóxido de carbono en la sangre. De acuerdo a especialistas, esto podría haber provocado daños neurológicos y hasta la muerte.
“Hay una angustia y una alteración sicológica porque nunca se va a poder determinar cuál es el efecto en el futuro de la salud de esas menores al verse visto expuestas a este monóxido de carbono", comenta el abogado.
De ahí se explica que exista un “daño moral importantísimo por el sufrimiento que le ocasionó a la familia. Estuvieron al borde de la muerte".
La condena total contra la firma suma $100 millones. De ese monto, $20 millones corresponden al padre de familia, Mauricio Gallardo y la misma suma para su esposa Alejandra Rivera, además de $30 millones para cada hija, las más afectadas por la fuga.
Labarca sostiene que "el fallo es extremadamente contundente en todo su razonamiento, porque está sustentado en un fallo de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC)", que ya estableció en Paz Froimovich su responsabilidad en la construcción del edificio al comprobar fallas constructivas de origen.
Pese a lo contundente del fallo de primera instancia, la empresa anunció que apelará ante la Corte de Apelaciones. Sin embargo Labarca se muestra confiado, y confía en que el tribunal de alzada “debe reafirmar” la resolución de la jueza Silva.
A través de una declaración pública, la inmobiliaria negó toda responsabilidad en los hechos. Su primer argumento es que no vendió el departamento directamente a Gallardo, sino éste lo adquirió a un tercero.
Luego, sostiene que la fuga se debe a que los residentes de algunos departamentos modificaron el sistema de suministro de gas en 2003, reemplazando los calefones por termos eléctricos, “no sellando adecuadamente el tubo que evacuaba los gases”.