
Miércoles 23 de diciembre de 2009
Descartando los primeros informes del gobierno de facto hondureño, más de la mitad de los electores de ese país centroamericano no votaron en los polémicos comicios generales del 29 de noviembre, según las cifras oficiales entregadas ayer por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
La participación de los hondureños habilitados para sufragar estuvo alrededor del 49%, según los datos definitivos del TSE.
Estos datos contrastan con el 62% de participación anunciado por ese mismo organismo horas después del cierre de las urnas de estos comicios desconocidos por la mayoría de la comunidad internacional, con excepción de Estados Unidos, Costa Rica, Perú y Panamá.
El destituido Presidente Manuel Zelaya, que fue depuesto en el golpe de Estado del 28 de junio, había pedido a los hondureños que se abstuvieran de votar al considerar estos comicios ilegítimos, por ser realizados bajo el gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti. De hecho, durante la jornada electoral el propio Zelaya denunció una alta abstención, pero fue desmentido por las autoridades de facto.
Estados Unidos ha dicho que las elecciones hondureñas fueron legítimas y limpias por lo que no ve obstáculo para legitimar al gobierno electo, que estará liderado por Porfirio Lobo (Partido Nacional, conservador). Pero los zelayistas alegan que la alta abstención en un signo de disgusto de los hondureños a lo que habría que sumar el porcentaje de votos blancos o nulos.
El TSE confirmó también que Lobo obtuvo el 56% de los sufragios válidos, frente al 38% del candidato oficialista del Partido Liberal, Elvin Santos, del mismo partido de Micheletti y Zelaya.