
Sábado 10 de octubre de 2009
Un año y medio después de romper relaciones, Colombia y Ecuador tenían ayer una cita crucial en la frontera común, en medio de un ambiente de máxima atención y optimismo. Y los resultados parecen no haber defraudado esas expectativas.
Tras tres horas de diálogo cerca del puente Internacional de Rumichaca, en un "clima de mutua confianza" -según confesaron los protagonistas-, los cancilleres de Colombia, Jaime Bermúdez, y de Ecuador, Fander Falconí, acordaron designar en los próximos días a sus respectivos encargados de negocios, en un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones diplomáticas.
"Vamos a nombrar encargados de negocios en el mes de octubre. Designaremos en nuestro caso a la persona que nos va a representar en esta distinción lo que será un paso muy importante a nivel diplomático y significa el restablecimiento de un clima de confianza para la normalización de relaciones", dijo Falconí a la prensa tras el encuentro. "Esta reunión fue propositiva y es un paso hacia adelante en la intención de los dos presidentes de recuperar las relaciones", destacó.
Bermúdez concordó con esta apreciación, destacando "el avance de la hoja de ruta definida por los presidentes para avanzar en la concreción de relaciones plenamente restablecidas". "Para efecto de tratar los temas sensibles, hemos acordado pedir el acompañamiento de la OEA y del Centro Carter. Entonces, realizaremos una segunda reunión sobre temas sensibles, el próximo 3 de noviembre en una ciudad de Ecuador", anunció el canciller colombiano.
Justamente la Organización de Estados Americanos (OEA) había sido la promotora del encuentro de ayer, el que fue acompañado por el propio secretario general del organismo regional, José Miguel Insulza.
"En este proceso veo un ánimo de trabajo muy grande y eso es estimulante. Nos vamos muy satisfechos y muy contentos por este evento que marca un hito, un camino para ambas naciones", dijo el funcionario de la OEA.
PROTESTAS
El toque de insatisfacción lo puso medio centenar de comerciantes de ambos países que protestaron, quemando un automóvil y bloqueando el puente que une las dos naciones, por las trabas impuestas por Ecuador al comercio bilateral.
"Estamos cansados de los constantes atropellos de los que somos víctimas los comerciantes. Cuando no son nuevas trabas que dictan los gobiernos desde Bogotá o Quito, es el decomiso de las autoridades policiales que no nos permiten trabajar", alegaba uno de los manifestantes.
Pero esto no enturbió el ambiente del encuentro y las dos comisiones regresaron cada uno por su lado del puente, esperando pronto superar el largo impasse surgido tras el bombardeo colombiano, el 1 de marzo de 2008, contra un campamento de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, donde murieron 25 personas incluido el número dos de las FARC, Raúl Reyes.