
Martes 9 de febrero de 2010
Al menos 60 personas murieron y unas 1.000 se hallan hospitalizadas a raíz de nevadas intensas y siete avalanchas en la provincia afgana de Parwan, informó hoy la agencia de noticias local Pajwok.
Las víctimas mortales, entre las que hay mujeres y niños, perdieron la vida a causa del frío o por la inhalación de carbono. Las nevadas intensas de los últimos días, así como algunas avalanchas, cortaron casi totalmente el camino que conecta al norte de Afganistán con Kabul, la capital.
El tráfico quedó paralizado en el paso de altura de Salang, que atraviesa la cadena montañosa Hindu Kush, con más de 300 vehículos atascados. La situación se volvió particularmente dramática en las cercanías y dentro de un túnel construido en 1964 por los soviéticos, a 3.400 metros de altura.
Allí, centenares de vehículos quedaron bloqueados. Escuadras de socorro civiles y militares llegaron al lugar y lograron trasladar a sitios seguros a alrededor de mil personas, pero también sacaron de los vehículos decenas de cadáveres.
Un médico del hospital de la provincia de Parwan dijo a ANSA que once personas murieron en ese centro sanitario y que el total de víctimas, reportadas en 60 por la agencia afgana, puede ascender a unas 100.
Al menos 40 ambulancias y unos 100 vehículos de la protección civil y del ejército afgano realizaban tareas de asistencia, aunque con dificultades, a las que se sumaron en horas de la tarde helicópteros de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), que transportó heridos graves a Kabul.