
Sábado 28 de agosto de 2010| por Ricardo Ahumada, enviado especial a Copiap
Una terapia dirigida para ayudar prioritariamente a cinco de los 33 mineros atrapados en el yacimiento San José se inició ayer luego de detectarse en ellos signos de trastornos sicológicos.
Así lo indicó el ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien planteó que los trabajadores presentan un "mayor riesgo anímico" y signos de depresión.
El equipo de sicólogos y siquiatras presentes en la zona de rescate, identificaron que los hombres "están más aislados, no quieren aparecer en pantalla, no se están alimentando bien (...) Yo diría que depresión es la palabra correcta", señaló el titular de Salud.
Los cinco más afectados, los mismos que no quisieron aparecer en el video difundido el jueves, fueron sometidos ayer a entrevista de evaluación sicológica.
Mañalich indicó que ya se les están entregando indicios a los mineros de que el rescate será largo. "Hemos podido decirles, más o menos, que no van a poder ser rescatados antes de Fiestas Patrias, y que esperamos estar con ellos antes de Navidad", detalló.
Hoy se espera que comience a operar la máquina perforadora que creará un pozo de salida para el rescate de los mineros, mientras se evalúa si en el tercer sondaje exitoso, que llegó a una galería el jueves en la noche, será usado para ventilación o para contar con un plan B de rescate.
Mañalich indicó que ayer se elevó a 1.200 calorías la ingesta diaria y que ya mañana se alcanzarán el objetivo de dos mil calorías por hombre, con lo que se iniciará una fase de mantención en el peso.
El flujo de agua ha permitido que los mineros consuman cerca de cuatro litros diarios cada uno, recuperándose rápidamente de la aguda deshidratación.
Interrogatorio
En el plano judicial, ayer concurrieron a declarar a la Fiscalía Regional de Atacama los dueños de la mina San José, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, en su segunda jornada de interrogatorio ante el fiscal Héctor Mella.
El prosecutor se encuentra realizando la indagatoria correspondiente al derrumbe del yacimiento que mantiene atrapados a 33 mineros desde el 5 de agosto, y el caso de las lesiones graves de Gino Cortés, el trabajador que resultó con una amputación de pierna en un accidente ocurrido el 3 de julio, previo a la tragedia minera. Por ese último caso, el fiscal Mella ya ha anunciado la formalización de los empresarios por cuasidelito de lesiones graves.