
Jueves 6 de enero de 2011| por Julin Ferraro
Con el mismo método que se utiliza para esconder secretos militares, usted puede proteger fotos comprometedoras, libros para que no los pirateen antes de salir, información confidencial de su empresa o para ocultar porno si es que hay un solo computador en la casa, y no quiere que nadie más vea sus secretillos.
Los hackers de las películas siempre descifran con facilidad los archivos protegidos mediante contraseñas. Es ahí cuando recurren al lomo del libro más cercano o al nombre del hijo de ese genio computacional que maneja la seguridad. En la realidad, una contraseña fuerte asegura que los intrusos no accedan a nuestros datos.
"Introducimos un algoritmo, que es un proceso matemático que perturba la información. Cualquiera que quiera verla necesita una clave", explica Juan Giadech, ingeniero matemático y académico de la Universidad Andrés Bello. "Cada proceso tiene una llave, que es una combinación de caracteres". Este proceso recibe el nombre de cifrado.
Los motivos más recurridos para cifrar los datos son la confidencialidad, como el ocultamiento de otras contraseñas (de tarjetas bancarias, mails o portales), "ya que es difícil acordarme de todas las claves", comenta el experto. También ayuda a proteger información que se puede filtrar, como por ejemplo bases de datos de empresas.
Mientras más dígitos posea una contraseña, más tiempo tomará descifrarla. Actualmente se ocupan contraseñas de más de 256 caracteres. "Si uso una clave de 1000 caracteres, las combinaciones van a ser elevadas a ese número", explica el académico.
NUNCA FALTAN
Están los que utilizan este método para archivos ilegales, como pederastas o terroristas. Esto sucede "menos de lo que uno puede pensar", constata Segundo Mansilla, subcomisario de la Brigada Investigadora del Cibercrimen. "Los ciberdelincuentes se sienten seguros en su ámbito y no son precavidos".
Si bien la policía cuenta con herramientas para descifrar contraseñas, se ven impedidos de hacerlo cuando éstas son muy fuertes. La única forma de obligar a alguien a otorgar sus contraseñas sería a través de la negociación judicial. "El imputado tiene derecho a no declarar, pero la fiscalía trata de ofrecerle ventajas para que declaren y se facilite la contraseña".
CIFRANDO EN TRUECRYPT
El usuario común puede efectuar estas operaciones aprovechando el poder de su computadora. Para ello existe el programa TrueCrypt, que puede ocultar sistemas operativos completos, combinar métodos de cifrado, ponerle contraseña a discos extraíbles o tarjetas USB e incluso, ocultar dentro del archivo cifrado otro documento totalmente oculto si nos obligan a dar la contraseña.
TrueCrypt crea un archivo que se monta como un pendrive o una unidad de disco. Así, el usuario puede colocar carpetas, videos, documentos e incluso otros archivos cifrados para aumentar la seguridad, como si se tratara de cualquier pendrive. Luego, simplemente desmontamos el archivo con el programa y queda protegido.
Descarga el programa en:
Información sobre cómo instalar y utilizar este programa en distintos sistemas operativos: