
Lunes 9 de julio de 2012| por Lautaro Muñoz - foto: UPI (Archivo).
-¿Cómo ve a la Concertación? ¿Va seguir existiendo?
-Creo que la Concertación sufre un mal interno. Hay demasiados agentes que participaron activamente en la Concertación y fueron sus protagonistas centrales, que emiten declaraciones hoy en las que parece que renegaran de ella, de su propia historia y, lo que es peor, que le negaran la posibilidad de un futuro concreto.
"Pienso que la Concertación cumplió un ciclo extraordinario en la política chilena y cambió a Chile. Podríamos seguir cumpliendo ese rol, si no tuviésemos tantos actores internos que, por resaltar un protagonismo personal, hacen declaraciones que le hacen mucho daño".
-¿Quiénes?
-Siempre hay alguien. No quiero personalizar. Por ejemplo, toda esta discusión de la alianza entre el PPD, el Partido Radical y el PC, establecer barreras y diferencias con la DC y el PS, y ahora esta discusión de si la reunión que viene es de la oposición o de la Concertación son tonteras que no sólo la gente no entiende, sino que no le interesan. Hablan en las nubes, de un mundo irreal. La Concertación podría tener un futuro si es el ente que agrupe a toda la oposición, pero, obvio que para tener ese futuro, debiéramos ponernos de acuerdo en los temas principales de un posible Gobierno y quienes serían los actores de eso.
-Pero Bachelet podría generar consenso.
-Bueno ni siquiera eso genera consenso. Si tuviéramos consenso en eso habríamos dado un gran paso.
-A nivel ciudadano es claro que los otros candidatos opositores casi no marcan en las encuestas.
-Ese es un buen punto. Es importante destacar el nivel ciudadano. Muchas veces los que tratan de sobresalir como líderes de la Concertación no tiene la menor idea de lo que piensa la gente, no les interesa lo que está pensando la gente y tratan de poner su interés personal por sobre una realidad.
"Efectivamente pareciera ser que la gente siente una tremenda atracción por la Presidenta Bachelet. Si resolviéramos el tema de liderazgo, habríamos dado un gran paso. Cada organización social o política siempre requiere de liderazgo. Pero no lo tenemos definidos, porque a pesar de que la realidad dice que Bachelet es la ciudadana más mencionada por los chilenos para asumir ese rol, los líderes políticos que pretenden instalar sus propios nombres hacen lo posible por obstaculizar esa decisión rápida".
"De repente no entiendo a tanto candidato cuya única misión parece ser posicionarse para años venideros".
-¿Hay candidatos demócrata cristianos entre ellos?
-De todos ellos estoy hablado, incluyendo a los de la DC. Deben ser como 20 los que intentan posicionarse. Ellos saben en su fuero interno que si la Presidenta Bachelet quisiera, no tienen nada más que hacer que ser buenos colaboradores de ese liderazgo.
"Otro punto es el tema de las propuestas, de lo que vamos a hacer. Yo creo que los temas que la ciudadanía ha puesto deben ser los que la oposición debieran tomar y cualquier líder debiera asumirlos".
-¿No sería mejor que se bajaran los otros candidatos en estas condiciones?
-No tiene sentido que se bajen, la propia realidad los va a ir bajando. Entiendo que mi partido debe hacer un esfuerzo por tener un candidato. En realidad, tampoco se concibe que la DC no lleve candidato presidencial. Pero eso tiene que darse arriba de un escenario que, según lo veo yo, tiene a todos los demócrata cristianos con su corazoncito puesto más en Michelle Bachelet que en nuestros actuales candidatos.
"Me imagino que resuelto el tema de la elección municipal es Bachelet la que tiene que decidir si está dispuesta a encabezar un movimiento de renovación absoluta de toda la oposición incluyendo a la Concertación. Y si ella no está dispuesta, los partidos deben decidir cómo lo van a hacer con los alrededor de 25 liderazgos presidenciales de la oposición".
-¿Sin Bachelet la oposición sufriría una derrota segura?
-Lo pondría quizás de otra forma. Pareciera ser que con Michelle Bachelet no está garantizada la recuperación del Gobierno, pero corre con una gran ventaja. Sin Bachelet, se requeriría de un orden y disciplina y unidad de objetivos políticos rápida para que el desorden no termine favoreciendo al candidato de la derecha, que me parece con mayor posibilidad, que es Laurence Golborne".