
Miércoles 10 de marzo de 2010
La Presidenta Michelle Bachelet encabezó esta noche la ceremonia oficial de cambio de mando en el Ejército, cuyo nuevo comandante en jefe es el general Juan Miguel Fuente-Alba.
En la ocasión, dijo que "como Presidenta que culmina su gestión en un momento de dolor nacional, pero también de esperanza por lo mucho que hemos cambiado y avanzado como país, deseo manifestarles mi confianza en el futuro de Chile y del Ejército".
En esa línea, expresó que "una parte importante de nuestra tierra acaba de ser devastada por la fuerza de la naturaleza, que continúa templando nuestra alma e identidad nacional", resaltando que "habido un trabajo extraordinario y la población está muy agradecida del Ejército de Chile, como una institución que está cumpliendo una labor humanitaria o de orden y tranquilidad".
La gobernante manifestó que es en "ese sentido de unidad nacional donde descansa la clave de nuestra capacidad para sobreponernos a las catástrofes pasadas", precisando "si bien somos un país que enfrenta su Bicentenario en el umbral del desarrollo, también seremos siempre una nación forjada en la lucha contra la adversidad; una comunidad que progresa cuando es capaz de construir su propio destino, ladrillo a ladrillo, hombro a hombro, y además de hacerlo unida y de forma solidaria".
En su intervención, agradeció al comandante en Jefe saliente, general Oscar Izurieta, "después de una brillante y distinguida carrera militar, y de una extraordinaria gestión institucional", subrayando que "como Presidenta quisiera destacar y valorar la permanente actitud de compromiso con la patria, de trabajo fluido, de puertas abiertas y de gran confianza que se ha generado en estos cuatro años".
Añadió que "el Ejército cuenta hoy con una de las fuerzas más modernas, pero también más efectivas y eficientes de la región, y un extraordinario nivel de alistamiento operativo; una fuerza al servicio de la política de Defensa y de una estrategia, sancionadas por el Gobierno democráticamente elegido por el pueblo chileno".
Del mismo modo, destacó que el nuevo comandante en Jefe, general Fuente-Alba, "tiene una distinguida y brillante carrera. Ha demostrado con creces estar dotado de las virtudes necesarias, militares y humanas para la responsabilidad que asume", puntualizando que "asume en un momento muy desafiante, en el que la institución ha sido puesta a prueba en su capacidad para contribuir a la superación de la emergencia nacional, prueba a la que todos sus hombres y mujeres han respondido, entregando lo mejor de sí mismos".
La jefa de Estado resaltó que "Chile es hoy una democracia consolidada, y en el ámbito de la defensa, una democracia que ha avanzado hacia estándares nunca antes alcanzados en nuestra relación civil-militar, como en el desarrollo institucional de la defensa y las Fuerzas Armadas", añadiendo que "durante estos 4 años el Ejército se ha consolidado como una institución que pertenece a todos los chilenos y plenamente subordinada al Estado de Derecho".