
Jueves 14 de julio de 2011
Alrededor de 200 mil personas movilizadas a lo largo de todo el país, fue la estimación que realizaron los dirigentes estudiantiles al hacer un balance de la jornada de jueves, para la que se había llamado a paros y marchas de la educación. Por ello, los dirigentes señalaron taxativamente que no depondrán las movilizaciones y que esperan desarrollar nuevas formas para seguir luchando por el derecho a una educación digna y gratuita.
Se trata de “una respuesta de la ciudadanía a la propuesta que hizo el Presidente de la República, Sebastián Piñera, en cadena nacional, la semana pasada. No hay un respaldo ciudadano. Vemos que tuvo una oportunidad de explicitar todos sus puntos dentro de una cadena nacional y aún así provocó la movilización más amplia, quizá de los últimos 5 años”, explicó Giorgio Jackson, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC).
Camila Vallejos, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), dijo que están trabajando “en consolidar un gran bloque social para avanzar en un acuerdo social para mejorar la educación y recuperar nuestro derecho a la educación pública”, el cual está integrado por todos los actores relacionados con el tema.
Esperan entregar propuestas para avanzar en “un sistema nacional de educación pública, democrático, pluralista, de calidad para todos los chilenos”. La estudiante universitaria llamó la atención sobre el tipo de movimiento que son, dijo que se trata de algo transversal, transparente, una nueva forma de hacer política, “pacífica, creativa que esta haciendo sentido a gran parte de la población” , por eso advirtió que ni el Gobierno, ni la clase política parlamentaria los representa en sus demandas. “No queremos intermediarios, el diálogo de be ser con los actores que están en la calle”, agregó Jaime Gajardo, el presidente del Colegio de Profesores.
Respecto a la palabra de la autoridad regional, quien señaló que había concordado con los organizadores un trayecto diferente que no fue respetado, Jaime Gajardo salió a desmentir categóricamente la versión.
“El señor intendente ha estado mintiendo en la mañana, presionando a Carabineros para que actuara. Yo quiero decir que él dice que nosotros habríamos estado de acuerdo en una marcha desde la Usach hasta la plaza Los Héroes. Acá está el documento que fue entregado con fecha 11 de julio donde dice los convocantes, Confech, Colegio de Profesores y que esto va a ser desde Plaza Italia hasta plaza Los Héroes”, dijo.
“Eso es lo oficial, lo concreto y esa fue la petición y lo defendemos hasta el final porque creímos que era lo prudente para que no hubiera ningún desmán. Él se la jugó por no darle permiso y que con eso iba a haber menos gente, se pisó la cola, fue todo lo contrario”, agregó.
Este movimiento lejos de disminuir o de dividirse, se fortalece y crece, creativamente, dijo Rodrigo Rivera, vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios, que acusa al Gobierno de no oír sus demandas. “No vamos a dar pie atrás. No queremos que llegue a acuerdo con ciertos sectores, que se trate de llegar a acuerdos unilaterales donde sean representativos ciertos actores”, explicó que para que llegar a un acuerdo se necesita dialogar con todos, se necesita escuchar las opiniones y respetar las posiciones de cada uno de los actores educacionales y de esta manera “construir el rescate de la educación pública en Chile”. Advirtió que mientras no sean considerados, no depondrán las tomas y las movilizaciones.
Rivera calificó la represión de Carabineros como grave. “No fue para disuadir a las personas, fue un ataque directo. Niños, mujeres, ancianos se vieron afectados por la represión policial. La rechazamos completamente”, señaló.
Camila Vallejos respondió ante el anuncio de querellas por parte de la autoridad que esa actitud es una forma más de distraer el fondo del problema, “un volador de luces”. "Se trata de hechos aislados que no son parte de nuestras demandas y de la mayoría de los estudiantes, explicó.