
Sábado 19 de diciembre de 2009
En ocasión del Día Internacional de la Migración, el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, subrayó ayer que la crisis económica y financiera mundial ha exacerbado la vulnerabilidad de ese grupo social, pero que ellos forman parte de la solución al problema.
Ban enfatizó a la comunidad internacional que la migración es un fenómeno que concierne a todos los países, ya sea como lugar de origen, tránsito o destino, o como combinación de éstos.
Según datos de la ONU, en 2009 unos 200 millones de personas, el equivalente al 3% de la población mundial, residían fuera de su país de nacimiento.
"La migración puede ser una experiencia positiva y enriquecedora para los propios migrantes, así como para las sociedades de origen y de acogida", señaló Ban, al tiempo que subrayó que "sin embargo, para demasiados migrantes la realidad es la discriminación, la explotación y el abuso".
Ban se refirió también a que los migrantes "con frecuencia son víctimas de incitación al odio, acoso y violencia. (Pero) lejos de provocar la crisis, la migración es en realidad parte de la solución a largo plazo", afirmó.