Bolivia fijó para el 6 de septiembre las suspendidas elecciones generales

Los comicios que inicialmente debían realizarse el pasado 3 de mayo, debieron ser aplazados a causa de la pandemia sanitaria que afecta a este país y otros 195 en todo el mundo. Los bolivianos deben elegir a su nuevo gobierno tras la renuncia de Evo Morales al cargo por fraude electoral.

674

El acuerdo al que llegaron los partidos políticos con representación parlamentaria, permitió determinar la nueva fecha para la realización de las elecciones generales en Bolivia, proceso en el que el pueblo escogerá con su voto a un nuevo gobierno.

Así el próximo 6 de septiembre, el vecino país celebrará los comicios que iban a ser el 3 de mayo pasado y que debieron ser aplazados a causa de la emergencia sanitaria generada por el coronavirus en el vecino país y en el resto del mundo.

Fue el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, quien hizo el anuncio este martes, luego de un acuerdo entre las colectividades partidistas que determinaron para ese día la elección de sus nuevas autoridades.

Será este organismo, el encargado de enviar al Parlamento un proyecto de ley que “prevé la realización de la elección general hasta el domingo 6 de septiembre” y “una vez publicada la ley, el órgano electoral fijará ese día como fecha de la elección general 2020 a través de una resolución”, indicó el representante del TSE.

Asimismo, dijo que trabajará para generar las condiciones de bioseguridad para las elecciones, esperando que en ese momento ya vaya en retroceso el Covid-19 que ha contagiado a más de 10.500 personas en Bolivia y ha matado a 343, según sus recuentos oficiales.

De esta manera, los bolivianos volverán a las urnas a repetir el proceso electoral del 20 de octubre de 2019, que fue anulado luego de violentas protestas de la oposición, que denunció un fraude que permitió la reelección del entonces presidente Evo Morales para un cuarto período.

Esta situación y la revisión de los resultados, ratificaron que el gobernante no había sido elegido legalmente, lo que finalmente motivó su renuncia el 10 de noviembre del año pasado, tras casi 14 años en el poder.

Viajó hacia México, donde recibió asilo político, pero un mes después se trasladó a Argentina donde recibió la calidad de refugiado por parte del presidente peronista, Alberto Fernández, desde donde comanda su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Tras la dimisión, la senadora de derecha, Jeanine Áñez, asumió la presidencia de Bolivia de manera interina, pero luego ella decidió también ser candidata en las nuevas elecciones.