
Inicio » País » Tribunales
Lunes 30 de julio de 2012| por Nacion.cl
A una sola pena de presidio perpetuo calificado (mínimo de 40 años de cárcel beneficios) fue condenado Claudio Andrades Zapata (34) por la violación con homicidio de su prima J.M.J.Z, de 10 años, y el homicidio de la madre de la menor y tía del acusado, Raquel del Carmen Zapata Morales (46), hechos ocurridos el 10 de septiembre de 2009 en la comuna de San Javier, Región del Maule.
La pena definitiva fue dada a conocer este lunes en el Tribunal Oral Penal de Linares. La Fiscalía de San Javier había solicitado cadena perpetua simple por el asesinato de la mujer y cadena perpetua calificada por la violación con homicidio de la menor.
El fiscal jefe de San Javier, Jaime Cáceres, señaló que "en definitiva el tribunal le impuso a Claudio Andrades Zapata la pena única de presidio perpetuo calificado, englobando a través de esta pena los dos hechos por los cuales la fiscalía acusó y que en definitiva fueron acogidos en el juicio realizado la semana recién pasada”.
El fiscal Cáceres explicó los alcances de la resolución del tribunal a la familia de las dos víctimas que se encontraba en la audiencia y quienes agradecieron el trabajo realizado durante todo este tiempo por el Ministerio Público.
De esta forma, Andrades Zapata, que se encuentra en prisión en la cárcel de alta seguridad de Rancagua, sólo podrá solicitar algún tipo de beneficio cuando cumpla los 74 años de edad.
Madre e hija fueron agredidas a la 1 de la madrugada del 10 de septiembre de 2009 y con media hora de diferencia entre un hecho y otro. Raquel Zapata fue atacada por la espalda y golpeada con un objeto contundente mientras huía. Posteriormente, el individuo atacó a su prima de 9 años, de escasos 30 kilos de peso, a quien violó y luego atacó con un cuchillo en la zona cervical.
Los abogados de la Fundación Amparo y Justicia actuaron como querellantes en representación de la familia de las víctimas y lograron probar que la violación y posterior homicidio de la niña fueron cometidos con alevosía, lo que permitió conseguir la máxima pena estipulada en la legislación chilena.
“Estamos muy conformes con que el Tribunal haya acogido la agravante de alevosía que invocamos, ya que así conseguimos la sanción más alta posible. Esto significa que en nuestro país los autores de estos horrendos crímenes, que truncan la vida de personas tan indefensas como son los niños, no quedan impunes”, sostuvo Ramón Suárez, presidente de Fundación Amparo y Justicia.
La Fundación Amparo y Justicia es una organización sin fines de lucro que ha representado desde 1998 a prácticamente la totalidad de familias chilenas que han perdido un hijo o una hija por violación con homicidio, entregándoles, además, asistencia psicológica y social gratuita.