
Lunes 23 de enero de 2012
Su primer paso en el congreso dio el proyecto que modifica el Crédito con Aval del Estado (CAE) para reducir la cuota mensual de endeudamiento, a través de un copago de las cuotas pactadas, de cargo fiscal, estableciendo además que los deudores paguen su parte con una tasa de interés de 2%.
“Estamos muy contentos porque hemos logrado aprobar un proyecto que lo que hace es reducirle la carga financiera a 365 mil estudiantes, que hoy día están recibiendo un crédito a una tasa alta, del seis por ciento pero que además están pagando una cuota fija independiente de sus ingresos”, indicó el ministro de Educación Harald Beyer.
Subrayó que la iniciativa “permite asegurarle a los jóvenes una reducción en la cuota que están pagando, entre 32 y 40%, dependiendo del crédito que contrataron, y al mismo tiempo permite asegurarles que a futuro no les vamos a cobrar más del 10% de sus ingresos”.
Desde la mayoría opositora que rechazó, el diputado Carlos Montes (PS) sostuvo que "el proyecto no resuelve temas de fondo. Es un amortiguador inmediato, pero antes de un año vamos a estar con las mismas presiones y los mismos problemas que hoy día".
Ante esas críticas, el ministro manifestó que “el Ejecutivo está comprometido a seguir mejorando el sistema de ayudas estudiantiles. No creemos este proyecto solucione todos los problemas, sino más bien creemos que el sistema de ayudas estudiantiles requiere de un perfeccionamiento continuo”.
A su juicio, “es una tremenda contribución para las finanzas de los jóvenes”, llamando a los senadores a dar el vamos a la iniciativa la próxima semana, cuando lo vería en segundo trámite.
La iniciativa salió adelante con votos del oficialismo y los diputados independiente. Y en la votación de la idea de legislar se sumaron también las aprobaciones de 5 concertacionistas: Los DC Matías Walker, Eduardo Cerda y Aldo Cornejo, y los PPD Joaquín Tuma y Felipe Harboe.
El jefe de la bancada PS, Alfonso De Urresti, rechazó estas posiciones, señalando que se trata de "una pésima señal, especialmente al movimiento estudiantil", además de "una inconsistencia".
Recalcó que "la oposición había avanzado en poder tener una posición común y una defensa de los intereses que hemos sostenido y que son coincidentes con el movimiento estudiantil. Sería bueno que explicaran su voto, porque decir que esto va a aliviar el bolsillo de muchos padres no es exacto".
Uno de los que favoreció la iniciativa en general, el diputado Matías Walker, dijo que "hay que distinguir la votación general, en que aprobamos; de la votación particular, en que rechazamos", explicando que la iniciativa es insuficiente, pero "es idéntica a una que presentaron los senadores Jaime Quintana (PPD) y Patricio Walker (DC) el año 2011. Incluso acusaron plagio del gobierno porque el proyecto era muy similar".
Añadió que "rechazar este proyecto hubiera significado que no pudiéramos discutirlo hasta un año más, y entonces ¿Qué explicación hubiéramos dado a las familias? A nosotros nos pagan por legislar, por mejorar los proyectos que presenta el Ejecutivo".