
Lunes 8 de febrero de 2010| por Leslie Ayala Castro / La Nacin
La abogada Ximena González, coordinadora técnica del área de familia de la Corporación de Asistencia Judicial (CAJ), está muy satisfecha con los resultados que ha obtenido el nuevo modelo de gestión de audiencias concentradas que opera en estos tribunales de la Región Metropolitana desde el 1 de junio de 2009. No es para menos, ya que las estadísticas de la institución así lo avalan.
Desde la fecha de la implementación hasta diciembre del año pasado la oficina de litigación de la CAJ se hizo cargo de 6.588 audiencias de las cuales 4.735 fueron concluidas, lo que se traduce en un 72% de eficacia en este tipo de tramitación judicial.
"El trabajo en conjunto que hemos hecho, tanto los funcionarios del Poder Judicial como los de la CAJ, ha permitido que se cumplan los objetivos que nos trazamos al poner en marcha este modelo de gestión, en el cual se prioriza la profesionalización del servicio en materia de familia, lo que finalmente acorta los tiempos de los juicios", señaló González, quien fue una de las gestoras de este proyecto.
Este nuevo modelo de gestión se traduce en un número indeterminado de salas de los tribunales de familia que agendan sólo audiencias que son tramitadas por la CAJ, institución que brinda servicio a usuarios que por su situación económica no pueden pagar a un abogado particular.
Por esto último, la entidad debe hacer cargo del mayor número de demandas que se tramitan en esta materia y la posibilidad de concentrar las audiencias ha sido de gran ayuda. En la jurisdicción Santiago hay cuatro salas con exclusividad para la CAJ.
En la oficina de litigación trabajan 15 abogados especialistas en asuntos de familia, quienes se hacen cargo durante todo el proceso de las causas, representando a los demandantes y cumpliendo un activo rol en la cadena de controles de quienes revisan la tramitación de la demanda.
EFICIENTES CONTROLES
"Hay tres etapas por las cuales pasan los casos. Primero, el usuario tiene que atravesar por la calificación socioeconómica que se realiza en los centros de atención de la CAJ. Luego, la causa ingresa a la oficina de litigación y, finalmente, la carpeta es analizada por el abogado que está en la sala. Todos estos controles facilitan que el proceso judicial no tenga errores que puedan retrasar su tramitación, lo que también es muy positivo", explicó González.
Los usuarios comparecen a las audiencias junto con el abogado especialista que atiende las causas de esa sala del tribunal y un asistente de la CAJ. Este último es estudiante de derecho y están encargados de mantener un estrecho vínculo con los demandantes.
Los buenos resultados de este modelo, hicieron que en diciembre se implementara en los juzgados de familia de Colina y que, en los próximos meses, llegue hasta distintas regiones en las cuales está la presencia de la CAJ.