
Viernes 26 de agosto de 2011| por Claudio Leiva Cortés
La presidenta de la Fech, Camila Vallejos, declaró este viernes en la mañana en la Fiscalía de La Florida por las amenazas que recibió a través de Twitter a principios de agosto. También lo hicieron sus padres, Reinaldo Vallejos y Mariela Dowling.
Las declaraciones a la dirigenta estudiantil y a sus progenitores las tomó personalmente el fiscal jefe de esa comuna, Rodrigo Lazo, quien al término de la diligencia mantuvo las medidas de protección para la estudiante de Geografía de la Universidad de Chile.
Estas medidas consisten en un patrullaje preventivo de Carabineros en el sector donde viven Camila Vallejos y sus padres, en la comuna de La Florida, y en un número de celular preferente de la policía para que la familia llame ante cualquier situación sospechosa.
En sus declaraciones, la presidenta de la Fech y sus padres le contaron al fiscal Lazo en qué habían consistido las amenazas y el temor que les habían provocado, ya que derechamente se llamaba a asesinar a la dirigenta que ha encabezado las protestas estudiantiles.
Según fuentes ligadas al caso, el fiscal Lazo y la Brigada del Cibercrimen de la PDI ya habrían identificado a uno de los responsables de los mensajes que intentaron amedrentar a Camila Vallejos. Se trataría del sociólogo José Luis Alonso.
El 7 de agosto pasado, el usuario de Twitter @1topone1 escribió tres amenazas: “Mejor cámbiate de casa o si no sufrirás extraño accidente”, “@camila_vallejo sufriras 1 extrño accidnte x ser 1 lameculo de la intrnacinal comunsta” y “te vamos a matarte por perra”.
Después se descubrió que la cuenta @1topone1 pertenece al sociólogo José Luis Alonso, quien antes de postear sus amenazas ya había difundido a través de la red social la ubicación del domicilio de la dirigenta, como asimismo los números telefónicos de su casa y celular. Estos datos los entregó a través de la cuenta @derechatuitera.
Previamente, el 4 de agosto pasado, la secretaria ejecutiva del Fondo del Libro, Tatiana Acuña Salles, escribió en su cuenta “muerta la perra, se acaba la leva”, frase que también se entendió como una amenaza contra Camila Vallejos. Tras este episodio, el ministro Luciano Cruz-Coke le pidió la renuncia a Acuña.
Todos estos episodios llevaron a los padres de la dirigenta estudiantil a presentar un recurso de amparo preventivo ante la Corte Suprema, que el 9 de agosto pasado concedió protección policial por 48 horas a Camila Vallejos.