
Viernes 18 de febrero de 2011| por Agencias
China, Afganistán, Birmania y Tailandia son los países que más censuran contenidos e información a los usuarios de internet, según un estudio realizado por OpenNet Initiative. En color fucsia brillante, los cataloga en la sección de censura dominante.
El mapa pinta de morado a los países que tienen censura persuasiva, esto quiere decir que veta los contenidos de la red que transgreden la moral y el orden público.
En esta sección se encuentra Sudan, Arabia Saudita e Irán, que han bloqueado sitios que contengan pornografía, contenidos que aludan a homosexuales y los sitios para buscar pareja.
"Sudán reconoce abiertamente haber filtrado contenido que trasgredía la moralidad pública y la ética o aquellos que amenazaban el orden. La autoridad reguladora del Estado estableció una unidad especial para vigilar y aplicar la filtración", publica el estudio.
Estados Unidos, Canadá y Argentina, en tanto, son calificados como censuradores selectivos, ya que permiten a los usuarios de internet tener acceso a pornografía y ocupar la red como un medio libre de expresión. Pero al mismo tiempo bloquea ciertos contenidos del gobierno, colegios públicos y empresas, dejando libre acceso solo a los libros blancos de estas instituciones.
Rusia, India y Venezuela que están rallados de gris claro no presentan ningún tipo de restricción a los contenidos web, y los países como Chile que están pintados de gris oscuro no entregan información de sus restricciones, lo que no significa que no la tengan.
Con respecto a qué tipo de contenidos es censurado por los países, la investigación arrojó que los blogs son los que más sufren la prohibición con un 20%, mientras que los "grupos radicales" sólo lo están en un 1%. Sorprendentemente, las organizaciones no gubernamentales a nivel local ocupan el tercer lugar, con una censura del 9%.
"China tiene gran cantidad de recursos dedicados a construir uno de los más grandes y sofisticados sistemas de filtrado en el mundo. El Gobierno chino se comprometió a limitar el acceso a cualquier contenido que pudiera potencialmente socavar el control del Estado o la estabilidad social mediante la aplicación de la estricta supervisión de los medios de comunicación nacionales", sostienen en OpenNet Initiative.