
Martes 2 de marzo de 2010| por Rodrigo Chacn / La Nacin
La ministra de la Vivienda, Patricia Poblete, dijo ayer que las personas cuyos edificios experimentan daños en su estructura deben asesorarse por un abogado e iniciar acciones judiciales, pues los responsables podrían enfrentar responsabilidades criminales.
"Cuando no se ha respetado la norma y se ha puesto en riesgo la vida de las personas, considerando que un edificio colapsa y cae por completo, creo que hay responsabilidades de la empresa constructora propiamente tal", manifestó la secretaria de Estado.
Según Poblete, la norma constructiva chilena es la mas exigente de la región: "Lo que ustedes ven es un porcentaje mínimo. La construcción se portó bastante bien. Tenemos cinco o seis edificios nuevos identificados que colapsaron. Aquí hay un tema de responsabilidad y el primer responsable es la constructora que hizo ese edificio", sostuvo.
En cuanto a los derechos de las personas afectadas, la ministra señaló que existe hoy en día una ley de calidad que protege por diez, cinco o tres años a los afectados, dependiendo del tipo de falla que tenga su vivienda.
"Lo primero que tienen que hacer los vecinos es acercarse a quien se los compró, para que les restituyan sus recursos. Si las empresas no responden, se tienen que acercar a la justicia y la justicia los protege. Acá seguramente alguna empresa no respetó la norma.
ACCIONES LEGALES
En relación a si el gobierno patrocinará alguna acción legal contra las constructoras, Poblete remarcó que el gobierno no puede hacerse parte en el problema. "Nosotros ponemos la norma y la empresa que construye tiene la obligación de cumplirla, no porque vayamos a fiscalizar sino por un tema ético, moral y profesional. Acá existe un ingeniero en cálculo estructural, un proyectista, una empresa constructora y además un inspector técnico de obra, que tiene la responsabilidad de asegurarse que las cosas se hagan como corresponde y que las especificaciones técnicas se respeten", sostuvo.
Poblete se reunió ayer desde temprano con el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Estructuras y Materiales de la Universidad de Chile (Idiem), la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Dictuc), los colegios de Ingenieros y Arquitectos, además de la Asociación de Ingenieros Calculistas Estructurales de Chile.
La idea es hacer una evaluación de todos aquellos inmuebles que aparentemente tienen daños en su estructura y determinar las acciones de ayuda a seguir.
Según argumentó la ministra, los estudios se basarán en el Plan Alfa, que es el primer catastro que hacen los municipios para determinar los lugares más afectados, ya sea muros, casas, edificios y todo aquello que sea parte de una ciudad y que tenga problemas de derrumbe.