
Lunes 3 de octubre de 2011| por Patricia Schüller G./ FOTO: ARCHIVO UPI
Una reunión para buscar “caminos” que permitan encontrar una salida a la crítica situación que afecta al Hogar de Cristo, que obligará a la fundación de beneficencia a cerrar 31 de sus 803 centros de acogida –a partir de enero de 2012- sostuvieron este lunes el ministro de Salud, Jaime Mañalich, y la directora ejecutiva del organismo creado por el Padre Alberto Hurtado, Susana Tonda.
El titular de Salud explicó que al Gobierno le preocupa en especial la situación de los adultos mayores –alrededor de 400- que serían derivados a otros organismos a causa del cierre de los centros y se comprometió a contestar antes del viernes propuesta que le haría esta tarde la fundación. En la cita participaron también el director de Fonasa, Mikel Uriarte, y la directora social del Hogar de Cristo, Verónica Monroy.
Un grave déficit económico que alcanza a los 3.500 millones de pesos obligará al Hogar de Cristo a trasladar a 700 beneficiarios a otras instituciones y despedir a 364 personas a fin de año. La crisis ha sido causada por el impacto del terremoto de febrero de 2010 y porque han bajado las donaciones (grandes aportes de empresarios y los vueltos en los supermercados).
Aunque no se definió cuál sería la estrategia que se diseñará con el Minsal, Susana Tonda planteó que “nos da esperanza, se abre una pequeña ventanita para poder conversar y ver si podemos lograr algún acuerdo”. Ello, añadió, para que parte de los cupos para adultos mayores que se van a a reducir “pudieran ser financiados por el Estado”.
Tonda aclaró que los abuelos “no van a quedar en la calle, nos estamos dando el tiempo suficiente para poder hacer traspasos”.
Mañalich puso el acento en que es necesario que se continúe con la línea de asistencia a estos adultos mayores, porque “de no ocurrir para nosotros representa un riesgo y un peso mayor. Hoy día podemos darlos de alta (en los hospitales), mandarlos al Hogar de Cristo y desocupar una cama”.
Para 2012, Fonasa destinará 1.500 millones de pesos al Hogar de Cristo -este año fue de $1.200, sin contar la campaña de invierno.
La asistente social Verónica Monroy remarcó que la decisión de cerrar los centros ha sido “muy difícil, muy dolorosa, el Hogar de Cristo siempre quisiera crecer la atención a las personas más pobres del país”.
Detalló que “la situación económica que tenemos hoy día nos hace tomar, en forma responsable, esta decisión. Cualquier posibilidad por pequeña que sea la vamos a evaluar (para salir adelante)”, indicó.
La atención, en promedio, de un adulto mayor en un centro de acogida cuesta cerca de $450 mil mensuales, añadió Monroy.
El Hogar de Cristo atiende a 8.000 abuelos 1.200 de los cuales se encuentran en residencias.
La directora social planteó la necesidad de generar una política pública que garantice la ayuda a los adultos mayores y a largo plazo.