
Martes 17 de julio de 2012| por Lautaro Muñoz - foto: Archivo UPI
-¿Qué balance hace de lo ocurrido la semana pasada?
-Creo que el balance es positivo y negativo. Positivo, porque se llevó adelante un buen debate en temas relevantes. En la coalición no somos lo mismo, pensamos distinto y, con argumentos técnicos sobre la mesa, se llevó adelante un buen debate de cómo superar las desigualdades y cómo ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que ganan menos. Se habló de empleo, de crecimiento y de políticas públicas en materias económicas. En ese sentido, fue positivo y hay que agradecerlo, porque normalmente la política está envuelta en puros aspectos más bien contingentes, como me dijo esto o no dijo aquello, que pensó esto o no lo pensó.
Lo negativo es que el debate se produjo al interior de la coalición. Y fue de uno de aquellos debates que uno quisiera que no generaran tantas diferencias. Ojalá que en temas tan potentes que está llevando el partido, como el binominal, el salario mínimo, que son súper positivos, no nos dividan. Lo negativo es que nos dividieron.
-¿Cómo evalúa la dura reacción de La Moneda con Carlos Larraín?
-El mismo Carlos lo reconoció y yo no soy quien para juzgarlo. Me quedo con las palabras de él, que a lo mejor no fue la mejor de las actitudes. Hay que dar vuelta la página. Evidentemente, las palabras del gobierno no ayudaron en nada. Yo formo parte de una directiva a la que ingresé precisamente para ayudar a distender problemas y a asumir diferencias. Yo daría vuelta la página y ojalá no se repita un episodio así.
-Carlos Larraín hizo esas declaraciones. ¿Falta un mea culpa del diputado Joaquín Godoy?
-Son dos cosas distintas, pero los mea culpa y evaluar si actué bien o mal es un tema individual. Carlos ya hizo lo propio, y en el caso de Joaquín Godoy, es algo que él tendrá que evaluar y resolver, Ahora, sólo digo una cosa, nunca están demás los cariños, los abrazos y los gestos de unidad. Si eso se produce, bienvenido sea.
-¿Desde su punto de vista, sería bueno que Godoy buscara un acercamiento?
-Sería muy positivo que Joaquín tratare de arreglar su situación personal con el presidente del partido. Lo he dicho y lo he recomendado, ayudaría mucho un gesto. Hay diferencias políticas y personales, ha habido prensa y palabras duras recíprocamente, sería bueno avanzar en esa línea de acercamiento.
-¿Qué perspectiva le ve ahora al debate sobre el salario mínimo?
-Fue un debate positivo, pero lamentablemente a veces uno se queda con el resultado. Me dijo Francisco Vidal hace unas semanas que cuando era ministro del Presidente Ricardo Lagos se discutió el salario mínimo unas cuatro semanas y la diferencia fue unas pocas lucas, entre lo que partió y lo que terminó. La pregunta es si valió la pena el debate. Si uno se queda en el número duro se dirá que es muy poco y no vale la pena el debate. Pero, yo sí creo que hubo un compromiso de parte del gobierno de mejorar. Lo importante es señalar que el gobierno no puede quedar mezquino y egoísta. El aumento es un 35 por ciento superior a lo que lo aumentó Bachelet. Entonces, llama la atención la actitud de la oposición. Cuando estaban en el gobierno aprobaban lo que les decían y hoy la revuelven por el campeonato.
-Pero al final el salario mínimo va a quedar en 193 mil pesos.
-Sí, creo que se va a quedar en 193 mil con el compromiso de superar los 200 mil en el próximo año. Creo que en la línea del salario mínimo hay que hacer mucho. Lo que yo echo de menos es un pronunciamiento de los empresarios. Le habría hecho muy bien a este debate un pronunciamiento de lo empresarios. Creo que quisieron pasar colados. Si ellos se hubieran pronunciado por mejorar aún más el salario mínimo, esto se pudo resolver de una maneta distinta y quizás hubiésemos llegado a los 200 mil pesos.