
Miércoles 8 de febrero de 2012| por AFP - foto: EFE
Decenas de personas perdieron la vida este miércoles en un nuevo ataque contra Homs (centro de Siria), bastión de la revuelta contra el régimen sirio, a pesar de que el Presidente Bashar al Asad prometió la víspera poner fin a la violencia.
La suerte de Asad debe ser decidida “por los sirios mismos” después de negociaciones entre el gobierno y la oposición, afirmó en Moscú el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, al regresar de un viaje a Damasco.
Sin embargo, en Homs, que desde hace cinco días es objeto de una violenta ofensiva, las fuerzas de seguridad intervinieron nuevamente el miércoles a partir de la madrugada, causando unos 50 muertos, entre los cuales había tres familias completas, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
“Nosotros pensamos que el balance será revisado al alza (...) dado que numerosas víctimas siguen enterradas bajo los escombros”, declaró Rami Abdel Rahman, jefe de esta organización cuya sede se encuentra en Gran Bretaña.
“Desde el alba los bombardeos fueron sumamente intensos y ellos utilizan cohetes y (obuses) de mortero”, indicó Omar Shaker, un militante de Homs interrogado desde Beirut.
Según esta última fuente, los bombardeos, que aparentemente están destinados a preparar el terreno para un ataque terrestre, tienen como blanco sobre todo el barrio de Baba Amr, donde algunas zonas fueron totalmente arrasadas.