
Miércoles 21 de julio de 2010
El senador por el Movimiento Amplio Social (MAS) Alejandro Navarro y los padres del joven Franco Coronado Cárdenas (19), quien falleció a bordo de un furgón de Carabineros en Cabrero, Región del Biobío, se reunieron con el general director de Carabineros, Eduardo Gordon, para denunciar presuntos amedrentamientos.
Según Sandra Cárdenas y Manuel Coronado, testigos de la detención de su hijo, han sufrido presiones de parte de los carabineros de Cabrero para que cambien su versión.
Los padres y el senador Navarro estuvieron unos 20 minutos con el jefe policial, a quien solicitaron que brinde la garantía necesaria para esclarecer el caso.
"A mi casa han llegado testigos diciéndome que van hasta cinco veces a sus casas pidiendo que cambien su versión para así poder rebajar la pena o que salgan libres los carabineros implicados", afirmó la mujer.
Recordó que todo ocurrió la noche del 27 de junio pasado, cuando su hijo Franco, junto a su hermano y su polola, participaban de una fiesta costumbrista en la zona.
Se les denunció por desórdenes y Carabineros detuvo a los jóvenes para ser trasladados hasta la comisaría, pero en el trayecto se produjo la muerte.
Según la madre, "lo arrastraron por el suelo más de 100 metros, estaba muerto antes de subirlo al furgón, muchos testigos vieron cómo lo mataron".
QUERÍA SER CARABINERO
Con lágrimas en los ojos afirmó que "mi hijo era muy bueno, quería ser carabinero y a los 5 años yo le enseñé el himno. Hoy siento vergüenza por esto, con lo ocurrido".
Ella aseguró que se habla de cinco funcionarios, pero son seis, pues no nombran al capitán. "Yo deseo que se aplique la pena por el delito de homicidio. Actualmente el caso está tipificado como cuasidelito de homicidio.
Navarro dijo que "el general Gordon dio todas las garantía para que ningún carabinero se acerque a la familia, interfiera en la investigación y testigos".