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Martes 19 de junio de 2012| por Patricia Schüller G. - foto: Archivo
Jorge Rojas, director de la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), ha seguido de cerca el caso del bailarín brasileño Thiago Cunha (29), quien resultó con graves con graves quemaduras en su rostro, cuello, vías aéreas y manos mientras realizaba su espectáculo discotequero en Copiapó y se encuentra desde la tarde del lunes internado en el Hospital del Trabajador.
El médico, con su vasta experiencia a la cabeza de este organismo fundado en 1979, dice a Nacion.cl que el artista cometió “un acto imprudente”, pero que se le debe “apoyar muchísimo” en todo su proceso de rehabilitación.
Se debe esperar todavía –señala- un par de semanas para poder precisar el tipo de secuelas con que podría quedar el joven. “Esperemos que sean las mínimas”, manifiesta.
En cuanto tuvo conocimiento del accicente, el doctor Rojas le ofreció al brasileño que se someta en Coaniquem a un tratamiento integral, totalmente gratuito una vez que sea dado de alta.
“Su situación es bastante complicada. Lo importante ahora es lograr que él termine bien esta fase del tratamiento (en el Hospital del Trabajador), recupere su piel ya sea, porque cicatrice adecuamente o porque le coloquen los injertos que corresponden”, señala.
Según indica, la complicación que sufre el bailarín en sus vías respiratorias podría tornar “más complejo el tratamiento”.
Aunque el bailarín se excede en la edad de los pacientes que habitualmente son atendidos en los 3 centros de Coaniquem en el país -se asisten desde recién nacidos hasta personas de 20 años en Antofagasta, Santiago y Puerto Montt- están dispuestos a hacer esta excepción, apunta el médico.
“Thiago es una persona muy querida, que es posible que quede con lesiones severas en la cara, las manos, el cuello. Él no tiene previsión y necesita ayuda. Nosotros estamos en condiciones de ofrecerle una rehabilitación integral para ayudarlo a salir adelante, minimizar las cicatrices que le puedan quedar y apoyarlo en su reinserción laboral”, precisa.
Hace hincapié en que la terapia no le significará ningún costo. “Atendemos 8 mil pacientes anualmente en forma gratuita (desde recién nacidos), agrega.
En el caso del bailarín la rehabilitación se enfocaría en monitorear sus injertos, explica.
En los pacientes que sufren quemaduras y son sometidos a implantes, éstos “suelen ponerse duros, fibrosos y también tienden a crecer, formar cicatrices hipertróficas. Se pueden retraer y deformar la cara, las manos o el cuello. Los profesionales de Coaniquem, entonces, trabajan con distintas técnicas para que las partes dañadas recuperen su función, que el rostro no se deforme, que el ojo no quede tirante”, detalla.
Para evitar estas complicaciones se usan implementos, como sistemas de elásticos compresivos, que se fabrican en la misma Corporación, explica.
Además se elaboran máscaras especiales de acrílico, de acuerdo a lo que requieren los pacientes. “Todo esto implica un costo increíble y Coaniquem lo ofrece gratuitamente. No olvidemos que un paciente severo puede estar muchos años en rehabilitación y el costo que debería desembolsar podría alcanzar hasta los 100 millones de pesos”.
Jorge Rojas sostiene que la Corporación trabaja con un presupuesto anual de 3 mil millones de pesos, de los cuales el 40% proviene de fondos que les asignan el Ministerio de Salud y el Estado El porcentaje restante deben obtenerlo a través de campañas y del aporte de la comunidad.
Por ello la institución siempre está justo en los presupuestos y pide ayuda. Si quiera ser donante ingresa aquí.