EEUU y Reino Unido urgen a China a abordar situación de Hong Kong en la ONU

Ambas naciones ya habían advertido el jueves, en un comunicado conjunto, que Pekín violaba sus compromisos adquiridos décadas atrás, cuando Hong Kong volvió a su jurisdicción.

1637

Estados Unidos y Reino Unido urgieron este viernes a China a abordar las “serias preocupaciones” sobre la autonomía de Hong Kong en una sesión de la ONU rechazada por Pekín, que a advirtió a su vez contra toda interferencia en la excolonia británica.

“Esperamos que el gobierno chino haga una pausa y reflexione sobre las serias y legítimas preocupaciones que esta propuesta ha planteado tanto en Hong Kong como en todo el mundo”, dijo Johnathan Allen, segundo en la representación de Reino Unido ante la ONU, en alusión a un proyecto de ley de seguridad para la excolonia británica.

“Si se aplica, exacerbará las profundas divisiones en la sociedad de Hong Kong”, agregó Allen durante una sesión virtual del Consejo de Seguridad convocada por Washington y Londres por el polémico proyecto de ley.

Por su lado, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Kelly Craft, instó a los países de la ONU “a que se unan a nosotros y exijan que la RPC (República Populal de China) revierta el rumbo y honre los compromisos internacionales asumidos con esta institución y con el pueblo de Hong Kong”.

Occidente teme que el proyecto chino coarte las libertades que China prometió mantener a Hong Kong cuando Londres le devolvió el territorio en 1997 y considera que la nueva ley que podría significar el fin de la autonomía política del enclave, donde el movimiento de protesta intenta, por su parte, volver a las calles.

Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia ya habían advertido el jueves en un comunicado conjunto que Pekín violaba sus compromisos adquiridos décadas atrás, cuando Hong Kong volvió a su jurisdicción.

“Nuestra relación con China está basada en el respeto mutuo y la confianza (…) pero esta decisión lo cuestiona”, aseguró por su lado el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, al término de una reunión de los cancilleres de la UE consagrada al gigante asiático.

China, una de las cinco potencias que ostentan derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, rechaza cualquier encuentro formal y acción internacional sobre Hong Kong.

“Sin interferencia”

Tras la reunión del Consejo, el embajador de Pekín ante la ONU, Zhang Jun, advirtió que “cualquier intento de utilizar a Hong Kong para intervenir en los asuntos internos de China estará condenado al fracaso”.

El diplomático también exhortó a “Estados Unidos y el Reino Unido a dejar de hacer acusaciones sin fundamento contra China”, señaló un comunicado de la legación del gigante asiático.

Más temprano, Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo una rueda de prensa que “el Consejo de Seguridad no es un instrumento que Estados Unidos puede manipular como le plazca”.

El proyecto de ley chino castiga la secesión, la subversión del poder del Estado, el terrorismo y actos que pongan en riesgo la seguridad nacional, en tanto permite a sus agencias de seguridad operar abiertamente en Hong Kong. Además, castiga la injerencia extranjera en el territorio semiautónomo.

Hong Kong, que siempre ha mantenido una actitud desafiante ante Pekín, reinició en 2019 un movimiento de protesta contra la influencia de China, con gigantescas manifestaciones que contribuyeron a un aumento de las ideas proindependencia, hasta entonces minoritarias en la excolonia británica.

China afirma que Washington juega con fuego al apoyar públicamente las protestas y acusó a los manifestantes más radicales de actividades “terroristas”.

En virtud del principio “un país, dos sistemas”, que rige las relaciones con Pekín desde que el territorio fue devuelto por Reino Unido a China en 1997, Hong Kong tiene una amplia autonomía, libertad de expresión y una justicia independiente.

Pero Pekín arguye que la “Ley fundamental”, una pequeña Constitución que rige en Hong Kong desde 1997, obliga a las autoridades hongkonesas a implementar una ley sobre seguridad nacional.

Pero una iniciativa en este sentido en 2003 provocó grandes manifestaciones, y el proyecto fue abandonado.

“Pequeña minoría”

En ese contexto de fuertes tensiones entre Pekín y Washington -en torno al Covid-19, la guerra comercial, Taiwán y la minoría uigur- el presidente Donald Trump aseguró que anunciará lo que van “a hacer con China” en una conferencia de prensa prevista este viernes.

La votación el jueves en el Parlamento chino se produjo horas después de que Washington declarara formalmente que Hong Kong no gozaba más de la autonomía prometida por China, abriendo la vía a suprimir los privilegios económicos y comerciales estadounidenses otorgados a la excolonia británica.

La ley recién aprobada se aplicará solamente a “una pequeña minoría de personas sospechosas de cometer crímenes contra la seguridad nacional”, aseguraba en su editorial el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista de China.

Pero en Hong Kong, los opositores a la influencia del gobierno central chino afirman que la medida abre el camino a un retroceso sin precedentes de las libertades en esta metrópolis financiera.

“Es el fin de Hong Kong”, dijo a la AFP Claudia Mo, diputada prodemocracia en el Consejo Legislativo hongkonés. “A partir de ahora, Hong Kong será una ciudad china como las demás”, añadió.