
Sábado 19 de marzo de 2011| por Carolina Miranda C.
"Accountability" será el término que buscará acuñar el Ejército en 2011 dentro de los procesos de transparencia que planifica el comandante en jefe de la institución, Juan Miguel Fuente-Alba.
El concepto está asociado a la rendición de cuentas y aunque se dice que no tiene traducción específica, se entiende como responsabilidad, dar cuenta, responder por, dar cumplimiento, básicamente a nivel de gestión pública.
La decisión fue adoptada y comunicada por el jefe castrense al cuerpo de generales congregado en Pichidangui en el marco del primer consejo militar de 2011.
En la práctica, el Ejército no sólo buscará -como explicó Fuente-Alba- hacerse cargo del interés ciudadano de tener un "conocimiento mucho mayor y profundo de sus instituciones armadas", sino que también de estar en sintonía con la política de transparencia que el gobierno ha impulsado en materia de Defensa, a través del ministro Andrés Allamand.
El Ejecutivo aspira a que no se repitan episodios como el surgido tras la compra de un puente mecano para conectar Concepción con el resto del país tras el terremoto de febrero de 2010 y que motivó -tras la negativa de Jaime Ravinet de entregar información al Consejo de Transparencia, acogiéndose a la Ley Reservada del Cobre- la preparación de un informe para el organismo.
A la preocupación gubernamental en la materia se sumó una investigación en Alemania sobre la compra por parte de Chile de 60 tanques Leopard II en 2009.
El titular de Defensa explicó ayer que "en todos los temas de transparencia, el Ejército ha adoptado una actitud de mucha iniciativa en la dirección correcta".
Con todo, Fuente-Alba considera que el interés ciudadano no tiene tanto que ver con "fiscalizar, sino que -efectivamente, cada vez más- la gente quisiera sentirse partícipe y compartir ciertas cosas que tienen que ver con instituciones públicas, con materias de defensa nacional".
IPSO FACTO
Consciente de los lineamientos definidos por Allamand, ayer Fuente-Alba -previo a la clausura del primer consejo militar de 2011-, señaló que definirá e impulsará "una serie de políticas, disposiciones, criterios que vamos a poner en práctica inmediatamente".
Y para ello, fijó que irán más allá de tener los números en orden y que buscarán poner en práctica un concepto más amplio de rendición de cuentas: La idea es "no sólo tener el criterio de contabilidad de cosas públicas, la contabilidad de los asuntos financieros".
"Se trata -agregó- de generar una fórmula como un accountability, a la usanza de los países anglosajones, que es una rendición de cuentas con transparencia, que no tiene que ver específicamente con el gasto, sino que con el rendimiento, eficiencia, la efectividad de los proyectos".
El concepto tiene relación con la responsabilización de la administración pública sobre rendir cuentas de su gestión ante los ciudadanos y el derecho de éstos de controlar el accionar de quienes están en el poder. Y ahí, el acceso a la información es fundamental, porque entrega antecedentes sobre el funcionamiento de los organismos.
"El Ejército -agregó Fuente-Alba- tiene sus mecanismos de control y para efectuar las fiscalizaciones a sus funciones administrativas".
En esta línea, se reforzará la Contraloría del Ejército, creada en 2004, y se le dará "mayor peso" a sus facultades.
Asimismo, la oficina de Transparencia del Ejército y las distintas unidades serán fortalecidas con personal y políticas a seguir.
Las definiciones de Fuente-Alba habrían considerado la exposición que el miércoles realizó ante la instancia el contralor general Ramiro Mendoza.
En esa ocasión, en palabras de Fuente-Alba, el timonel del ente fiscalizador planteó "las distintas etapas y la evolución de la necesidad creciente de demanda de información de las estructuras públicas por parte de la sociedad y cómo se crean los instrumentos jurídicos para dar respuesta a esa necesidad".
Durante el encuentro, se analizaron los cursos de acción a seguir para perfeccionar sistemas y "ser más transparentes".