
Lunes 2 de mayo de 2011
Poco después de que la Casa Blanca confirmara la noticia de la muerte de Osama bin Laden, todas las embajadas estadounidenses fueron puestas en alerta máxima en previsión de posibles represalias de la red terrorista Al Qaeda.
Bin Laden fue asesinado el domingo en un suburbio de Pakistán, país que habría cooperado con las fuerzas estadounidenses para llegar hasta el líder terrorista.
En Pakistán y en varios otros puntos del planeta, Al Qaeda tiene grupos de apoyo que podrían reaccionar ante el asesinato de su líder, cuyo cuerpo estaría en manos de las tropas estadounidenses.