
Sábado 28 de noviembre de 2009| por Claudio Leiva Corts / La Nacin
En prisión preventiva quedaron ayer los cuatro detenidos por integrar la supuesta red de pedofilia "Boylover.net" que abusaba de menores en riesgo social. La titular del 7º Juzgado de Garantía de Santiago, Carolina Gajardo, dio por acreditados los delitos que se les imputan, basándose en la credibilidad de los relatos de las víctimas, peritajes, fotografías y escuchas telefónicas.
Los formalizados son Cristián Aguirre Halabí (25 años), estudiante de Ingeniería, que usaba el nick "Chicho" en el foro de la red; Manuel Reinoso Aguilera (34), ingeniero en telecomunicaciones, "Chumichumán"; Ivo Céspedes Cabrales (23), barman y estudiante de Ingeniería, "Mercurio", y Gonzalo Hernández Fernández, abogado y asesor jurídico del Ministerio de Vivienda de Puerto Montt, "Ariosto".
La Fiscalía Centro Norte imputó a Aguirre Halabí los delitos de violación de un menor de 14 años al que drogó en su domicilio de Valparaíso, abuso sexual del hermano del anterior, almacenamiento de pornografía infantil y difusión de este mismo material.
Las pruebas en su contra son las denuncias de las víctimas, exámenes del Servicio Médico Legal, nueve películas de pornografía infantil y 47 fotografías de la misma índole.
900 correos
A Reinoso Aguilera se le formalizó por almacenamiento de material pornográfico infantil y abuso sexual infantil. El fiscal Marco Mercado dijo que al momento de su detención en Conchalí, este sujeto se encontraba en la cama junto a un menor de siete años desnudo, al que le realizaba tocaciones. En poder de Reinoso se hallaron cuatro películas de pornografía infantil y se le descubrieron 900 correos de la comunidad "foro hispano" en el cual intercambiaban experiencias sexuales con menores.
A Céspedes Cabrales se le imputaron los delitos de almacenamiento de material pornográfico y la violación de un menor de 14 años, en Melipilla. En su contra la fiscalía tiene el relato de la víctima, un examen del Servicio Médico Legal, dos películas con pornografía infantil y 80 fotografías de esa naturaleza.
Finalmente, a Hernández Fernández se le formalizó por almacenamiento de pornografía infantil y abuso sexual contra un menor. Según la fiscalía, este sujeto acosaba a su pequeña víctima en su domicilio de Puerto Montt donde le realizaba tocaciones y le daba regalos para que no lo denunciara. Lo incriminan en los hechos el relato del menor, las fotografías que le tomó un vecino, 12 videos con pornografía infantil y 1.200 imágenes de esa índole.
Según los detectives de la Brigada del Cibercrimen, Céspedes era guía scout y conseguía a sus víctimas entre estos menores. Hernández, en tanto, era tutor de la Fundación Adopta un Hermano. Incluso, gracias a sus recursos económicos, estos sujetos organizaban paseos junto a los menores.