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Miércoles 23 de diciembre de 2009| por Javier Garca / La Nacin
La primera vez que Juan Pablo Meneses se vio fascinado por los hoteles tenía menos de diez años y fue en un viaje al sur de Chile junto al padre y sus dos hermanos mayores. Quedó deslumbrado con el llamado desayuno continental.
"Lo más difícil de vivir en un hotel es que después ya no puedes salir", responde Meneses desde México, donde se encuentra de gira presentando "Hotel España", libro que acaba de aparecer por Editorial Norma.
En el aniversario del bicentenario de las independencias latinoamericanas, el periodista y escritor chileno cuenta su vida y peripecias por los diferentes hoteles con el nombre del país hispano que hay desde Argentina a México.
"Después de tres años viviendo en el Hotel España de Buenos Aires, decidí armar una estrategia para dejar la vida de hotel. Y emprendí el viaje por los hoteles España del continente, donde me crucé con linchamientos, contrabando, mulatas en bikini, pueblos flotantes y gran parte de los clichés que han hecho famosa a Latinoamérica", dice Meneses, quien colabora en diversos medios en español y es autor de títulos como "Equipaje de mano" y "La vida de una vaca".
Nacido en Santiago y con 40 años Juan Pablo Meneses ha viajado para vivir del periodismo portátil y "Hotel España" es también un diario de vida, de reflexiones propias y ajenas.
"En medio de tantos viajes, decidí hospedarme siempre en un hotel España, como una forma de sentirme en casa. De ver el mismo nombre en las toallas y jabones y llaveros, sin importar la ciudad. Después, me fui dando cuenta que era perfecto para contar lo que estaba viendo: España convertida en un hotel viejo y a maltraer", dice Meneses y agrega que la vida de hotel se puede trasformar en una ficción.
"Vives en otra realidad, donde uno no hace la cama, no barre, no paga las cuentas, no saluda a los vecinos y el tiempo parece no avanzar. Todos los días tienes un jabón nuevo en el baño, sin que puedas verlo gastarse con el paso de los días".
Y en un ranking de hoteles España, Meneses va al detalle y cuenta que el de Buenos Aires tuvo un pasado de gran esplendor "el de ciudad de Guatemala es una cárcel de inmigrantes que esperan ser deportados. El de La Paz es puro orgullo, se vende como 'las dos estrellas más exclusivas'. El de Ciudad de México me pareció el más extremo, con más contrabando, prostitución, con el precio más barato. El de Santiago es el más ordenado, el más pretencioso. Es el único que se cree nuevo, sin pasado".