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Lunes 28 de mayo de 2012| por Jeniffer Vega
La primera vez que Mario Amorós visitó Isla Negra, fue en agosto de 1997 y quedó totalmente cautivado con la “humildad y sencillez” de la casa del poeta Pablo Neruda, uno de sus grandes ídolos. 15 años después, el periodista español volvió a la costa chilena, pero esta vez a buscar las causas del fallecimiento del Premio Nobel de Literatura.
“A Pablo no lo mato el cáncer”, repitió más de una vez Matilde Urrutia, la viuda del poeta en las diferentes entrevistas que dio tras el fallecimiento de su pareja en la Clínica Santa María, donde aseguraron que Neruda murió a causa de un cáncer de próstata terminal el 23 de septiembre de 1973.
Palabras que calaron hondo en el español simpatizante de las creencias políticas de Neruda y su amigo Salvador Allende, y que terminaron por convertirse en investigación tras leer las declaraciones de la enfermera del Nobel, Rosa Nuñez, quien secundaba las palabras de la viuda, y finalmente las del chofer del poeta Manuel Araya, que habla directamente de asesinato.
“El 2011 viajé a Chile para hacer una reportaje para el semanario español Tiempo sobre la querella criminal que interpuso el Partido Comunista para esclarecer las causas de la muerte de Neruda. Luego de eso, el abogado Eduardo Contreras me envía la entrevista que la enfermera del escritor dio al diario La Nación con la misma teoría. Ahí sentí que el tema me llamaba y decidí seguir la investigación”, detalla Amorós.
“Sombras sobre Isla Negra” se llama el libro que recopila la investigación del periodista español que contrasta más de 20 testimonios de personas cercanas a Pablo Neruda con los dichos de Matilde Urrutia y Manuel Araya.
Es más, el libro de Ediciones B entrega detalles del supuesto homicidio en la clínica privada desarrollando muchas coincidencias con la muerte del ex presidente Eduardo Frei Montalva. “Araya habla de una supuesta inyección en la muerte del poeta, pero las coincidencias reales es que ambos murieron en la Clínica Santa María”, dice cuidadoso el escritor que ya suma 5 libros sobre la histórica política actual de Chile.
-¿Qué fue lo que más le impactó durante la investigación?
-Me impactó muy tempranamente que Matilde siempre negó la versión oficial de la muerte de Neruda. También que el útimo chofer hablara ahora, porque durante la dictadura estaba la Vicaría de la Solidaridad donde se podian denunciar estos hechos y él no lo hizo. Pero lo importante es que efectivamente ahora se está llevando una investigación judicial a cargo del ministro Mario Carroza e inclusive se está evaluando exhumar sus restos.
-¿Cree que su libro será utilizado durante la investigación del caso?
-Ya le hice llegar una copia del libro al ministro Carroza y supongo que será utilizado durante la investigación, como también están siendo utilizado otros materiales de prensa como mi nota para el Tiempo. El libro aporta pruebas importantes y para mí sería un honor poder ayudar a esclarecer legalmente las reales causas de muerte de Pablo Neruda.