
Lunes 9 de julio de 2012| por Roberto Valencia - foto: UPI
La Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas se metió de lleno en el debate por el aumento del salario mínimo, señalando que $200.000 de reajuste para este año es un monto "digno y un incentivo para cuidar el trabajo y cumular experiencia a través del desempeño, por lo que este martes irán a La Moneda con una carta al Presidente Sebastián Piñera, para plantearles su postura.
De todos modos, el presidente de la agrupación religiosa, Emiliano Soto, dijo que para el mundo evangélico un sueldo base de $280.000 "es más consistente".
Los dirigentes de la mesa indicaron, con pasajes bíblicos, que el desarrollo económico del país "no puede basarse sólo en aumentar el lucro o el poder, sino que debe orientarse al servicio de las personas y de toda la sociedad, lo que implica que debe procurar, de todas formas, la realización de la justicia social, según el plan de Dios para la humanidad".
En el documento que prepararon los representantes del sector se señala que "los propietarios y gestores de las empresas tienen la responsabilidad ética de poner en el centro de sus prioridades el bien y dignidad de las personas y la sociedad, y no solamente el aumento de las ganancias".
Además, plantearon que el Estado debe establecer un marco regulatorio para definir el salario nínimo, junto con un "conjunto de medidas orientadas a la distribución de la riqueza, que permita que los bienes sociales, como la educación, salud y seguridad social, estén al alcance de la sociedad y los más débiles".
La instancia formuló un llamado al Gobierno y a los parlamentarios para que el debate sobre el salario básico sea abordado desde la perspectiva de "un mínimo necesario para una vida digna".
"Es imprescindible que el Estado asuma que el sentido de su existencia es garantizar el bienestar de todas las personas y, por tanto, no puede dejar al mercado la corrección de las profundas inquidades que aún caracterizan a nuestro país", sentencia el documento evangélico.