
Martes 15 de diciembre de 2009
A disposición de la justicia chilena quedarán a contar de este miércoles los ex lautaristas Freddy Fuentevilla y Marcelo Villarroel, que permanecían en Argentina tras asaltar el Banco Security el 18 de octubre de 2007 y dar muerte al cabo de Carabineros Luis Moyano en ese mismo hecho.
Ello tras cumplir un año de reclusión en el vecino país a donde huyeron tras cometer el crimen y fueron sorprendidos y arrestados por porte ilegal de armas al intentar ingresar a una discoteque.
Durante la noche del martes y luego de cumplir su pena de un año, fueron expulsados por el gobierno trasandino y entregados en la frontera cercana a Lonquimay en la Novena Región por personal de la Gendarmería Argentina a efectivos de la PDI.
Luego fueron llevados vía terrestre hasta esa localidad, donde abordaron un helicóptero que los llevó a Temuco donde eran aguardados por detectves que a su vez los subieron a un avión que los trajo a Santiago.
Los ex lautaristas quedarían este miércoles a disposición de la Fiscalía Centro Norte, que indaga el robo a la entidad financiera, a la vez que también serán juzgados en la justicia militar por el asesinato del carabinero.
El subsecretario del Interior, Patricio Rosende, afirmó anoche que "la justicia tarda muchas veces, pero siempre llega" y agregó que "en Chile no hay impunidad para ningún delito y ésta es una prueba más de ello".
Además, sostuvo que "nosotros estamos muy satisfechos y muy contentos del resultado final", que permitió poner a disposición de los tribunales chilenos a los dos ex lautaristas que participaron en un delito que calificó como "despreciable".