Exfrentista que estaba condenado a 40 años de cárcel quedó en libertad

Carlos Segundo Espínola Robles cumplía penas de presidio perpetuo simple (mínimo de 20 años) desde el 19 de enero de 1999 por maltrato de obra a carabinero causando muerte y otras penas por robo con intimidación, robo con violencia e intimidación, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de arma de fuego.

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La Corte Suprema acogió un recurso de amparo y concedió la libertad condicional a Carlos Segundo Espínola Robles, el exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) descolgado que en la década de los 90 protagonizó violentos asaltos y mató a un carabinero.

Desde el 19 de enero de 1999, Espínola Robles estaba cumpliendo penas de presidio perpetuo simple (mínimo de 20 años) por maltrato de obra a carabinero causando muerte, más 10 años y un día por robo con intimidación, 5 años y un día por robo con violencia e intimidación, otros 5 años y un día por tráfico de estupefacientes y 61 días por porte ilegal de arma de fuego.

En fallo dividido, la Segunda Sala del máximo tribunal -integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Jorge Dahm y Leopoldo Llanos- revocó la resolución de la Corte de Apelaciones de Santiago, que rechazó el amparo, y estableció que el condenado cumple con los requisitos legales para la libertad condicional. Votaron en contra los ministros Künsemüller y Valderrama.

Según la resolución de la Corte Suprema, “el informe psicosocial de Gendarmería de Chile, elaborado en cumplimiento de la normativa legal aplicable, no refiere antecedentes categóricos que permitan orientar sobre factores de riesgo de reincidencia del amparado, que impidan reconocer su posibilidad de reinsertarse a la sociedad al momento de postular a libertad condicional”.

Al momento de ser detenido a fines de los años 90, Carlos Espínola Robles se había descolgado del FPMR y era el pistolero más buscado de Chile, acusado de cincuenta asaltos y de, a lo menos, tres homicidios. Junto a su banda, protagonizó los atracos más espectaculares entre 1994 y 1998, delitos que en su mayoría afectaron a camiones de valores.

El crimen más grave que cometió fue el asesinato del carabinero Juan Mauricio Vásquez Reyes, el 22 de abril de 1996 en la comuna de Ñuñoa. Tras una persecución, Espínola Robles le disparó en el rostro al funcionario policial que se movilizaba en motocicleta.