
Martes 13 de julio de 2010| por Carlos Alonso / La Nacin
Hoy se entrega la nueva encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) que se realiza cada tres años para medir los niveles de pobreza del país.
Si bien todos los datos se terminaron de recopilar a fines del 2009, el terremoto del pasado 27 de febrero cambio los planes de todos y también del Ministerio de Planificación. Por ello debieron modificar y abrir un nuevo proceso de recolección para las zonas más afectadas por la catástrofe que comenzó el 10 de mayo y se extendió hasta el miércoles 8 de junio.
Ahora bien, en este punto los expertos en la materia concordaron en que la medición debe contener variables más amplias que la determinación de una cifra que defina la línea de la pobreza.
Ignacio Larraechea, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Central, indicó que "el instrumento ha sido un avance, ya que contar con una medición permite realizar políticas públicas para combatirla". Asimismo dijo que se debe redefinir el concepto de pobreza y considerar los aspectos urbanos de la sociedad, porque no es lo mismo habitar en una comuna rural que otra urbana. "Sin lugar a dudas es un avance, pero se debe ir actualizando de acuerdo a los datos de la inflación y otros aspectos colaterales", afirmó el economista.
Hernán Frigolett, experto del grupo Nueva Economía de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, comentó que "la medición debe abordar los efectos patrimoniales que el terremoto causó en cuanto a los daños en la infraestructura de las viviendas; además de una actualización de los perfiles de ingresos de los hogares y también con esta medición se podrá observar el impacto de la reforma previsional".
Mientras, en términos de medición de pobreza, el economista aseguró que "seguirá estando al debe, ya que necesita una evaluación clara de cuál es el nivel de gasto que tiene un hogar para no ser pobre y si se sigue el mismo rango de 47 mil 500 pesos por persona es una evaluación bastante pobre porque la pobreza actualmente no es el acceso a alimentos y servicios básicos, sino que también servicios de comunicaciones, educacionales, de transporte entre otros que se deben incluir".
Con todo, argumentó que en esta medición deberían comparar los segmentos de ingresos con el valor de una canasta de consumo de bienes y servicios lo suficientemente válida para no caer en la categoría de pobre, y por eso mi recomendación es que de manera complementaria se establezca cuál es la canasta de consumo de ese segmento.
Por ello, Frigolett puntualizó que el ingreso para que una familia deje de ser pobre debe estar en torno a los 350 mil pesos, es decir, 75 mil pesos por personas.