
Viernes 22 de junio de 2012| por Nación.cl
En una rápida ceremonia en el Congreso de Paraguay juró en la Presidencia de la República el hasta ahora vicepresidente, Federico Franci, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), asegurando que la destitución de Fernando Lugo abre paso a una “transición que se da en el marco del orden constitucional”.
Tras escuchar el hímno nacional, Franco juró sobre la Biblia su nuevo cargo. Acto seguido, dio su primer discurso como Presidente quien aseguró que “Paraguay vive momentos difíciles y en estas circunstancia Dios y el destino quiso” que asumiera la Presidencia.
Consideró que se trata un “compromiso grande” y dijo entender que “Paraguay tiene que ser construido entre todos los sectores, entre todos los partidos políticos y los movimientos sociales”.
Sobre la destitución de Lugo, Franco estimó que, a través de un “mecanismo constitucional se da la alternancia. No tengo odio, tampoco rencores”.
“Es una transición del orden constitucional que en absoluto pone en riesgo el respeto a las leyes y los tratados internacionales, ni pone en riesgo los principios democráticos”.
Asimismo, dijo haber hablado con los cancilleres de la Unasur que están en Asunción observando la criris en ese país, entre los que está el ministro chileno Alfredo Moreno, a los que prometió observar y hacer observar la Constitución y las leyes, así como "respetar el Estado de derecho y los derechos humanos".
Respecto a su futuro Gobierno dijo que espera llegar hasta “el 15 de agosto del 2013 y entregar la banda presidencial” a un Mandatario democrático, confirmando que no pretende adelantar las elecciones presidenciales.
Además, prometió “a los amigos de las fuerzas militares y policiales” que se les dará un trato institucional y respetuso. “Terminó la época en que ocupan los cargos los amigos y familiares. Llegará la tranquilidad”, dijo.
Y afirmó que su Gobierno “se preocupará de velar por la tranquilidad del pueblo paraguayo” y elaborará una política de Estado energética para que “ningún paraguayo tenga que salir al extranjero a buscar trabajo”.
Tras su primer discurso en el Congreso y luego de recibir las felicitaciones de los legisladores, Franco se dirigió al Palacio Presidencial para asumir sus nuevas funciones, mientras en las calles seguían congregándose miles de personas para repudiar la destitución de Fernando Lugo.
En tanto, los gobiernos de Ecuador y Bolivia ya anunciaron que no reconocerán al nuevo gobernante paraguayo y que sólo consideran Presidente al destituido Fernando Lugo.