
Jueves 18 de marzo de 2010
"Por varias horas me sentí ciega y sorda", declaró la ex directora de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Carmen Fernández, en entrevista concedida a la Radio ADN. La periodista se refirió a las circunstancias que se confabularon para que no se emitiera una oportuna alerta de maremoto.
Fernández recordó que durante el terremoto en Punitaqui la "sensación de ceguera que tuve aquella oportunidad, en que estaba como directora subrogante, que duró aproximadamente 40 ó 50 minutos, multiplíquenla por cuatro horas frente a una cuestión que ya habíamos percibido en Santiago superior a lo que había sido esa vez. Es una sensación de inmovilidad tremenda", enfatizando que "por varias horas me sentí ciega y sorda" luego del terremoto pasado.
Explicó que varias situaciones se confabularon para no tener una información oportuna sobre la gran intensidad del terremoto, de 8,8 Richter, ya que el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile, que entrega los datos a la Onemi, no funciona las 24 horas y a esa hora estaba cerrado.
Además no pudieron acceder a la página web del Sistema Sismológico de Estados Unidos, debido a "creo que hasta los ocho minutos tuvimos internet. La Onemi es parte de la red del Ministerio del Interior, por lo tanto, si se cae esta red se cae la Onemi".
La información la subió el servicio estadounidense "entre los 11 o los 15 minutos" posteriores, afirmó Fernández, por lo que los dos funcionarios que se encontraban de turno no contaron con elementos para dimensionar las consecuencias del sismo.
Agregó que las líneas telefónicas fijas de la Onemi, que no se cayeron, se saturaron inmediatamente de llamados, lo que impidió clarificar la información emitida por el SHOA, con respecto al riesgo de tsunami, porque tampoco la comunicación por radio era buena.
Fernández señaló que originalmente tuvo la intención de seguir al frente de la Onemi hasta que se superara la emergencia, pero "decidí dar un paso al lado porque sentí que se había personificado la desconfianza en mi persona, y eso dañaba fuertemente al país, porque una institución como la Onemi está destinada a la protección, y si está instalada la desconfianza no puede cumplir con su deber".
Señaló la profesional que a pocos días de que asumiera el nuevo gobierno, sintió que ya no contaba con la venia del Presidente Piñera. "Si había desconfianzas instaladas había que retirarse y que ellos pusieran a la persona más adecuada.
"DISPONIBLE"
Dijo Fernández que "estoy absolutamente disponible si soy invitada a informar y entregar los antecedentes de los cuales dispongo. El país requiere una claridad meridiana y una investigación profunda y detallada sin la presión de los titulares", manifestó.
Indicó que "sí me gustaría que cuando estas claridades se hagan, cualquiera sean sus resultados, tengan la misma cobertura que tuvo la inquietud que ocasionó esta clarificación. Eso es necesario para Chile para recuperar la confianza en las instituciones, y eso es lo que precisamente motivó el que precisamente yo presentara mi renuncia".