
Jueves 3 de junio de 2010
En prisión preventiva quedaron ayer los dos detenidos por estafas electrónicas, luego que se descubriera el ilícito cibernético en el que lograron enviar cerca de 90 millones de pesos al extranjero.
El chileno Juan Antonio Huenul, de 28 años, y el ciudadano mexicano Jonathan Negrete Cárdenas, de 23, fueron formalizados por estafas cibernéticas, además el extranjero fue imputado por cohecho al ofrecer a los detectives 13 millones de pesos para evitar su detención.
Los dos delincuentes fueron detenidos luego que tres clientes del Banco Santander denunciaron haber sido estafados.
Se estableció que son cinco las personas que acusaron transferencias irregulares de sus cuentas.
Jonathan Negrete Cárdenas fue detenido por la Brigada del Cibercrimen de la PDI, bajo la acusación de pertenecer a una banda internacional que habría hurtado cerca de 90 millones de pesos desde cuentas corrientes, utilizando una combinación de los métodos del pharming y phishing.
SEIS MESES DE INVESTIGACIÓN
Más de seis meses de indagaciones permitieron dar con el mexicano, quien sería el representante para Chile de una banda internacional.
Ésta operaba infiltrando los computadores mediante correos electrónicos que contienen virus, normalmente disfrazados de videos o fotografías atractivas, que hacen que al teclear la dirección del banco con que opera la víctima la comunicación sea redirigida a otra página (pharming), que simula ser la de la institución financiera (phishing), donde incautamente el usuario ingresa sus datos y claves personales, entregando la información que permite, de modo casi simultáneo, que los delincuentes giren dinero de su cuenta corriente.
El dinero era transferido a cuentas en bancos chilenos, de cómplices nacionales de la banda, que habrían sido contactados por internet.
Juan Huenul (28) sería uno de los comisionistas de la banda en el país, quien retiraba el dinero, para entregárselo a Negrete Cárdenas, quedándose con entre el 10 y 20 por ciento en la operación.
El inspector de la Brigada del Ciber Crimen, Mauricio Morales, informó que el mexicano ingresó a Chile hace 20 días, realizando operaciones bancarias desde ciber café y en el hostal donde alojaba y se reunía con Huenul, lugar en que fue aprendido por los policías.
En total, habrían realizado entre ambos detenidos cerca de 47 transacciones dolosas, que significaron un daño económico para sus víctimas de unos 90 millones de pesos.
Ambos fueron formalizados ayer a solicitud del fiscal Metropolitano Centro Norte Luis Inostroza, por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago.
Inostroza confirmó que existiría un tercer cómplice detenido con anterioridad y que la mayor parte del dinero sustraído, a al menos 5 víctimas, fue depositado en cuentas en el extranjero.