
Lunes 8 de febrero de 2010
Una gigantesca explosión en una planta eléctrica en construcción en Middletown, estado de Connecticut (este de Estados Unidos), causada según las primeras investigaciones por un escape de gas, habría dejado ayer al menos dos muertos y decenas de heridos, según informaron medios de comunicación estadounidenses.
Durante la tarde, la cadena de noticias CNN daba por confirmada la muerte de dos trabajadores de la planta eléctrica Kleen Energy Systems en River Road, pero la policía aseguraba que podría haber "múltiples muertos y heridos", ya que al momento del accidente unas 50 personas se hallaban al interior de la planta (que debía entrar en servicio en algunas semanas) y no estaba claro si algunos pudiesen haber escapado o haber sido rescatados.
"Los informes varían desde unos pocos, varios, hasta posiblemente 50 muertos", dijo, a la agencia de noticias France Presse, Brian Albert, del Hospital Middlesex, quien estaba atendiendo a varios de los heridos.
Un testigo dijo al diario Hartford Courant: "Hay cuerpos por todas partes", mientras otros sugerían que muchas víctimas pudieron quedar enterradas entre los escombros.
La explosión, que ocurrió a las 11:25, hora local, remeció viviendas a varios kilómetros a la redonda y originó una gran fumarola negra.
Los habitantes de la zona aseguraban a los medios de comunicación que habían pensado que se trataba de un sismo.
Al Santostefano, subjefe de bomberos en Middletown, explicó que partes del edificio volaron en pedazos.
Unas 50 ambulancias, vehículos de Bomberos y hasta helicópteros de emergencia se desplazaron inmediatamente al lugar del suceso.
Los hospitales cercanos a la planta debieron montar un dispositivo especial para recibir a las víctimas de la gran explosión.
Paralelamente, agentes de policía con perros adiestrados revisaban los escombros en búsqueda de víctimas fatales y posibles sobrevivientes.
La gobernadora de Connecticut, Jodi Rell, habló durante la tarde con las autoridades locales y tenía previsto desplazarse al mismo lugar del siniestro a la brevedad.
PLANTA FUERA DE SERVICIO
Horas después del incidente, el Hartford Courant publicó informes que aseguraban que la intensidad de la explosión podría atribuirse a las grandes cantidades de gas almacenadas en las instalaciones, aunque los responsables de la planta no quisieron adelantar juicios hasta completar las investigaciones de rigor.
La policía local precisó que las personas que estaban en el lugar en el momento de la explosión "realizaban pruebas" para la puesta en marcha de este servicio.
El administrador de la planta, Gordon Holk, precisó que en el momento de la explosión los equipos llevaban a cabo una serie de operaciones para limpiar tuberías.
La planta, de 620 megavatios, era construida para producir energía principalmente por medio de gas natural.
La planta fue adquirida recientemente en un 80% por una firma llamada Energy Investors Fund.
Era considerada la mayor instalación de energía a ser edificada en Nueva Inglaterra (este) en muchos años.
Está situada a las afueras de Middletown, una ciudad universitaria sobre el Río Connecticut, y al sur de Hartford, capital del estado.