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Domingo 23 de mayo de 2010| por Danielo Maestre / La Nacin Domingo
No era extraño en la adolescencia registrar en los escondites de algunos parientes, las revistas pornográficas que muchos de ellos conservaban de sus tiempos más divertidos.
Playboys, Penthouses y, en los casos más afortunados, las desenfadadas revistas Private, donde nada se dejaba a la imaginación y la grosera producción estética europea hacía gala de su riqueza.
En esos tiempos esas preseas corrían de mano en mano y auscultaban nuestros lugares más secretos.
PORNOGRAFÍA ILUSTRADA
La pornografía como la concebimos hoy, surgió con la aparición de la fotografía. Años después de que Daguerre inventara su daguerrotipo ya se hacían las incipientes fotos de desnudos y las inocentes fotos de parejas en el momento del coito.
En UK existe una fotografía del año 1890 donde una mujer aparece mamando de lo lindo a un hombre que disfruta a lo bestia, en la que es considerada la primera foto pornográfica en un país anglosajón.
La invención del cinematógrafo amplió más las producciones pornográficas hasta convertirse en uno de los negocios más rentables del mundo.
Hoy Private Media Group, Inc. es un imperio mundial de pornografía con sede en la localidad española de Sant Cugat del Vallès, que mueve varias decenas de millones de dólares.
Pero el sueño nació en Estocolmo (Suecia), el año 1965 de la mano de Berth Milton (1926), suerte de Hugh Hefner europeo de los años 70, fotógrafo que da inicio a la pornografía explícita a todo color.
Saltando de la postal francesa calentona ocasional o el librito de fotos raras hechas en casa con una Polaroid, al brillante color de calidad profesional, a la luz bien temperada con colores equilibrados de las chicas más desinhibidas del orbe.
FEMINISTAS
Montones de estrellas porno se foguearon y conocieron la fama trabajando para la publicación. Las voluntariosas Silvia Saint, Tania Russof y Cassandra Wild, todas diosas que forman la cúspide del olimpo de cualquier onanista consumado, posaron para Private.
La mayoría de las finas damas gana entre 1.500 y 2.500 euros por escena, mientras que las principales figuras, como Monique Covét y Claudia Ferrari, obtienen hasta 6.000 euros, y es que aquí, la tan manida igual de género no corre, ellas siempre ganan más.
A tal punto llegó el atrevimiento y la novedad implantada por la publicación, que sindican a Private como la responsable directa de que el Parlamento sueco suprimiera las leyes contra la obscenidad.
Con la sonrisa, exuberantemente de su logo, las desinhibidas modelos y su producción fotográfica Premium, Private creó un oasis en Suecia, que por años fue visto como el país más libre en la tierra, un paraíso sexual que los hombres en todo el mundo consumían.
Milton también actuaba como editor único de la revista, así que Private era en buena medida su sueño personal.
Genio tiránico que insistía en conseguir lo mejor murió en diciembre del 2005 después de haber emprendido uno de los negocios más lucrativos y artesanales que se hayan visto nunca.
Su hijo Berth Milton Jr. continúa desde una visión más empresarial como CEO (oficial ejecutivo en jefe) de Private Media Group con el legado de su caliente y visionario progenitor.
La cuidada caja que acaba de llegar a Chile resume una década de la revista en cinco libritos exquisitamente empastados que registran lo mejor de Private desde 1970 hasta 1979.
Cada una de las 192 páginas de cada libro dispone de los mejores conjuntos de fotos, ordenadas cronológicamente, producidas a partir de los originales.
Se incluyen también fotos nunca vistas en la revista, además de tomas detrás de cámaras de Milton en el trabajo, tipo making off, además de todas las portadas de revistas.
Fotografías antiguas, anuncios y editoriales completan esta visión magnética del atrevimiento sueco. Un imperdible para los viejos chicos de siempre, para los torcidos y los coleccionistas de sensaciones.