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Martes 24 de abril de 2012| por Susana Freire G. - foto: LN
Cuando Raquelita Calderón apenas tenía un año y medio de edad fue pateada por Rafaela, la yegua de su madre con la que participó en “La Quintrala”. Según Gonzalo Cáceres, ese fue el motivo que gatilló de sus padres una actitud sobreprotectora hacia Kel, que se extendió durante toda su niñez y adolescencia.
Por eso, explica el estilista, la polola de Pablo Schilling se rebela y hace lo que quiere con sus padres. “Desde chica fue muy manipuladora, hacía lo que quería con los padres y ellos le aguantaban todo”, cuenta Cáceres
-Gonzalo, ¿dices que por la pateadura de Rafaela, Kel fue malcriada?
-Sí, era chiquitita y se fue a meter a los establos, la yegua le pateó la cabeza. Incluso recuerdo que Raquel llevó a su hija a un médico que le recomendó Mario Kreutzberger. Desde ahí la Raquel se puso muy aprensiva y la mimaron mucho, el papá también. Raquelita tuvo todo lo que quiso e hizo todo lo que quiso. Desde chica ya tenía su personalidad y Raquel madre se la reforzaba. Raquel quedó muy mal con lo que le pasó a su hija, entonces para ella (Raquel) fue cuidarla, cuidarla, cuidarla. La cuidó pero también tomó la personalidad de la madre.
-Entonces, Kel es una niña malcriada…
-Sí, también influyó mucho en el carácter de Raquelita la separación de sus padres. Si le pasaba algo con Raquel se iba con su padre y si le pasaba algo con Hernán (Calderón) se iba con su madre, entonces utilizaba a los 2. También es una cosa de personalidad: Kel es muy manipuladora, de los 2 padres recibía cariño y sacaba partido. Incluso con todo esto de las agresiones de Schilling, Raquelita ha manipulado toda la situación
-¿Raquel y Hernán deberían haber sido más estrictos?
-Sí, lo que le está pasando a Raquelita es producto de todo esto, de cuidarla mucho, de protegerla mucho, de aguantarle mucho. La Raquel debería haber sido un poquito más firme y hacer como dijo Patricia Maldonado: “Yo no soy tu amiga, yo soy tu madre”. Creo que ahí está el error.