
Lunes 13 de febrero de 2012| por Ansa - foto: EFE
El Parlamento griego aprobó un nuevo plan de ajuste para evitar el "default catastrófico" y la salida del euro", mientras que en las calles ardieron 20 edificios, entre ellos bancos y un local de la cadena Starbucks.
El durísimo plan de ajuste, impuesto por la "troika", que fue aprobado por la mayoría de los legisladores, incluso socialistas, con 199 a favor y 74 en contra.
Pero la sociedad griega rechaza este plan y las protestas alcanzaron un nivel de turbulencia nunca antes visto. Más de 20 incendios en bancos, cafés, bares, dos cines y edificios gubernamentales, y varios actos de saqueo.
Fuentes hospitalarias dijeron que los heridos suman al menos 60 y que hay manifestantes y policías. La prensa local informó de actos violentos en otras ciudades, Corfú, Creta y Salónica, donde 20 mil personas marcharobn contra la ley de ajuste.
Un banco fue incendiado en Volos, centro-norte del país.
En la capital, los incendios se desarrollaron en la zona de las universidades y aledañas, con bombas Molotov y bombas caseras cuyos efectos subieron a los pisos superiores.
Entre los edificios afectados está el palacio neoclásico construido en 1870, donde estaba el cine Attikon, y el edificio del cine Asty.
Pasadas las horas y conocida la noticia de la aprobación de la ley polémica, manifestantes dieron fuego a mesas y sillas de un local de la cadena Starbucks.
Desde las primeras horas de la tarde, decenas de miles de personas se reunieron de manera pacfica en la Plaza Syntagma, frente al parlamento helénico, para hacer escuchar su voz en contra de los recortes que terminarán afectando sobre todo las clases medias y bajas.
La violencia comenzó en el momento que apareció una columna de manifestantes con las insignias de anarquistas, encapuchados y con máscaras antigases, que se dirigieron directamente contra los policías desplegados frente al Congreso.
En pocos instantes estalló una batalla campal, con bombas molotov y artefactos explosivos artesanales de parte de los anarquistas, y cargas de infantería y gases lacrimógenos de los uniformados.
El enfrentamiento a golpes prosiguió luego en las calles linderas a la plaza, cerca de un conocido centro comercial, donde se podían ver paradas de colectivos en llamas, así como un banco, y algunas tiendas cerca de la universidad, donde el fuego alcanzó los primeros pisos de algunos edificios.
Seis manifestantes heridos y un número no precisado de policías lesionados es el balance increíblemente leve de un día de furia absoluta en el que las sirenas de la policía, de los bomberos y de las ambulancias no pararon de sonar.
Por otra parte, adentro del Congreso la tensión no era menor y el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, mientras resonaban los estruendos desde la plaza, quiso despejar cualquier duda sobre la tarea que era asignada a los diputados.
"La elección no es entre hacer o no hacer sacrificios, sino entre los sacrificios y algo que ni podemos imaginar", declaró.
La situación actual de Grecia es el resultado de una serie de elecciones políticas de las últimas décadas, afirmó Venizelos.
Agregó al respecto que la teoría sobre la responsabilidad de "fuerzas extranjeras" no se sostiene. Grecia -sostuvo- siempre tuvo un problema de déficit porque no produce e importa todo.
"Durante muchas décadas "ha construido en la arena" y ahora se requiere "sustentabilidad, sustentabilidad política, económica y social", subrayó.