
Inicio » Cultura y Entretención
Miércoles 5 de mayo de 2010| por Marcos Moraga
"¿Quién tiró la bala para Víctor Jara?", canta Juan Ayala y entre un huracán de tambores e instrumentos ansiosos, queda despejado de un gatillazo cualquier duda sobre éste, el tercer disco de JuanaFé, que ya no corre, vuela, por el camino pavimentado desde "Afrorumba chilenera". Que querían hacer un disco más bailable; que la omnipresencia de "Callejero", su canción emblema, les iba a pasar la cuenta en el ítem aspiración. Nada. Hace un rato que la banda trazó el rumbo: exprimir la estética de los géneros latinoamericanos que entienden y ponerlos al servicio de su cruzada barrial.
Entre su primera y segunda placa, JuanaFé apartó la vista de la fusión y trasladó sus intereses a la comprensión de los géneros. En "La makinita", ese proyecto alcanza la madurez. Éstas son canciones que no son sorprendentes por buenas razones: apelan al dial AM de la oreja popular ("Zig zag", dedicado a la familia de Alto Hospicio; el bolero en "Venga mi vida"); y porque ya han sido probadas -y aprobadas- tanto en un escenario con chapa de empresa telefónica como en alguna tocata acústica y espontánea en la Plaza Brasil (la cumbia sound de "Tengo luquita" es hace rato bandera verde del militante de uñas quemadas).
Es música facturada con estándares de calidad inusuales, que se arroja a los callejones del vértigo. Si el hemisferio racional está tratando de seguir el paso a los instrumentos -la arriesgada adaptación para "La Jardinera", el hermoso trabajo de cuerdas en "Yankee Man"-, las vísceras tienen algo que decir entre la velocidad de "Del fin del mundo" o "Masari chin chin" (la actualización cosmopolita a "Callejero") y el puño en alto gallardo de "La bala": la mejor canción de los Fabulosos Cadillacs que no hicieron Los Cadillacs.
JuanaFé está compartiendo su plataforma -no vienen a vender, vienen a regalar- con sus colegas del Santiago peatón, que extiende sus itinerarios desde los conventillos de Yungay a la población de origen en Conchalí. Reservan pistas para "Un papel es un papel", de autoría y ejecución por Guerrillero Oculto; y el poema "No era Cecilia", en la voz cálida de Mauricio Redolés.
Y alcanzan la ternura de un rasgueo bajo el sol medio naranjo del esmog en "Chiquitita", con la irresistible colección de citas a Juan Gabriel (sí, "Querida", mira mi soledad y todo lo que sigue), Los Ángeles Azules y Bob Marley, hasta el ruego tierno de quien sólo necesita una cucharita calentita al final de la noche. Porque así es "La makinita": impecable en el ritmo y multifunción, alternando botones de oda y diatriba, todo circulando entre vocación de cazuela bien reposada y servida con aliño de guapos.
"La makinita"
JuanaFé
(Oveja Negra, 2010)