
Miércoles 8 de diciembre de 2010
El ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter advirtió que las tareas de identificación de las víctimas fatales del incendio de la cárcel de San Miguel ha sido "muy difícil", dado el estado en que quedaron los cuerpos tras la tragedia.
"En algunas ocasiones ha sido muy difícil la identificación, (los cuerpos) quedaron severamente quemados", dijo el ministro en la Posta Central, donde se constituyó junto al Presidente Sebastián Piñera y otros secretarios de Estado.
En el lugar, el jefe de gabinete advirtió que el proceso de notificación a los familiares de las víctimas individualizadas ha ido desarrollando en forma paulatina y con la "mayor prontitud", a medida que avanza el trabajo del Servicio Médico Legal.
"La información es lo más importante para que la gente esté tranquila, la información debe ser muy precisa para no generar noticias que no corresponden", señaló, precisando que los antecedentes son canalizados por el ministerio de Justicia y Gendarmería.
El ministro dijo "solidarizar con las familias" de las víctimas, señalando que "al gobierno le duele el alma, el corazón que se pierdan vidas en este país, en este país no sobra nadie".
Catalogó la tragedia como un "infortunio" y un "mazazo", dado que afectó a personas que estaban "pagando sus cuentas" con la justicia.
Hinzpeter también aprovechó de reafirmar la voluntad el gobierno por superar la situación carcelaria, señalando que se trata de un problema "que tiene que ver en definitiva con los derechos humanos". De ahí, que ratificó la intención de construir "cárceles más humanas"