
Martes 15 de junio de 2010
Crear hábitos de reciclaje, apoyar el diseño urbano participativo, fomentar el autoabastecimiento y disminuir los efectos del cambio climático son algunos de los beneficios ambientales del proyecto de "Habitabilidad Urbana Sostenible" impulsado por Fundación Casa de la Paz y financiado por el Fondo de Protección Ambiental de CONAMA Metropolitana con los vecinos de las nuevas de viviendas sociales ambientalmente eficientes que entregará Ministerio de Vivienda en la comuna de Lo Espejo.
El plan presenta un modelo integral de Ecobarrio que permite cuidar el entorno y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de vida de las personas a un menor costo.
Así la infraestructura sustentable de las viviendas, los talleres de educación ambiental les permiten la mejor utilización de los artefactos, optar informadamente por alternativas -de calefacción, por ejemplo- menos contaminantes y más económicas, así como desarrollar una verdadera conciencia ambiental y de convivencia sustentable que permita el desarrollo de proyectos comunes participativos, postulando a fondos para ir avanzando con el tiempo en lo que se planteen.
El jefe del proyecto de Casa de la Paz, Winko Franz, explica que "la idea es implementar las capacidades que permitan que esta villa funcione en forma sustentable en todos los aspectos: autoabastecimiento de hortalizas, tratamiento de residuos orgánicos a través de composteras, separación de material reciclable, negocios inclusivos (entregando oportunidades de trabajo en gestión ambiental), mejoramiento del entorno y arborización participativa. Con esto, además de preservar el medio ambiente, permite mejorar la calidad de vida de la población a mediano y largo plazo".
La iniciativa funcionará potenciando los comités de vecinos que ya existen, impulsando la formación de nuevos, apoyando los liderazgos locales y generando espacios de conversación, por ejemplo en el diseño de las áreas comunitarias.
De este modo se desarrollarán los espacios participativos claves para la sustentabilidad del proyecto.
Ximena Abogabir, presidenta de Fundación Casa de la Paz enfatiza que "resulta de vital importancia involucrar a las comunidades en la construcción de sus vidas, para esto es indispensable que el Estado abandone la pretensión de controlarlo todo y les permita ir definiendo sus necesidades e intereses a través de dinámicas participativas que validen estas decisiones frente a toda la comunidad".
HABITABILIDAD URBANA SUSTENTABLE
Un elemento clave es promover la gestión ambiental participativa. Para esto, se realizarán capacitaciones en temas de residuos sólidos domiciliarios (RSD) orgánicos e inorgánicos, elaboración de huertos familiares, arborización y mantención de áreas verdes a las 125 familias que llegarán a la villa.
"Este proyecto nos ha servido mucho: saber que uno puede reciclar. Antes no nos interesaba y ahora queremos que la gente aprenda a cuidar el medioambiente. Es parte de la educación, que la gente mayor pueda traspasarlo a sus hijos y nietos, y que en un futuro no muy lejano también estén ayudando a proteger el planeta. También queremos incorporar a la gente joven a los huertos que van a ser grandes y bonitos. ¡Y la instalación de paneles solares! Somos 125 familias que nunca habíamos tenido un calefont, es un tremendo cambio y hay que educar para usarlo de la mejor forma", señala Jacqueline Marín dirigenta vecinal.
Asimismo, la sensibilización en torno al cambio climático es vital a la hora de crear mayor conciencia en el uso de los recursos y la energía dentro de la comunidad.
El Proyecto Ambiental Sostenible de Habitabilidad Urbana busca complementar en una segunda etapa la construcción de hogares eficientes en Lo Espejo. Este proyecto inicial desarrollado por el Minvu, la Comisión Nacional de Energía a través del PPEE, Un Techo para Chile y la agencia de cooperación técnica alemana GTZ, con apoyo de Fundación Casa de la Paz, desarrolla un modelo único en el país que entrega viviendas sociales implementadas con sistemas de eficiencia energética, promoviendo el consumo ambientalmente responsable.
"Las casas están construidas con bloques Hebel, de hormigón celular. Estos bloques están compuestos por miles de micro--poros de aire que le dan una propiedad térmica a la construcción. De esta forma, regulan la temperatura interna manteniendo el calor en invierno y temperaturas más frescas en verano, permitiendo el ahorro de energía", enfatiza Winko Franz.
Además, las casas cuentan con un sistema de grifería que permite economizar agua y traen incorporado un colector solar de 150 litros para obtener agua caliente. "El colector está conectado a un calefont, con un sistema integral que se enciende en forma automática si la temperatura del agua baja de los 40 ºC, de modo que nunca se quedan sin agua caliente", agrega.
En definitiva, el Proyecto Ambiental Sostenible de Habitabilidad Urbana permitirá hermosear el entorno para estas viviendas, pero más importante es que establecerá un modelo piloto de habitabilidad social sostenible, el que sentará las bases de un modelo mayor de gestión ambiental urbana, y podrá ser replicable en cualquier comunidad que esté abierta a aprender y practicar diferentes formas de preservación ambiental.
Entre ellas, todas las comunidades y pueblos que deberán reconstruirse por los efectos del terremoto.
"Es duro decirlo, pero detrás del terremoto es posible descubrir la oportunidad de construir en Chile viviendas mucho más sustentables. Se trata no sólo de resistir los sismos, sino también de mejorar el aislamiento térmico y acústico, de hacer un uso sustentable del agua a través de artefactos que permiten ahorrar y reusar el agua, de gestionar eficientemente los residuos sólidos, haciendo composteras o lombricarios. El cambio climático que ya es una evidencia, también instala nuevos desafíos a la construcción y esta es una oportunidad que no se debe dejar pasar", subraya la presidenta de Fundación Casa de la Paz.