
Lunes 28 de marzo de 2011
Uno de los 8 gendarmes que serán formalizados esta mañana por su responsabilidad en la muerte de 81 reos en el incendio de la cárcel de San Miguel, Fernando Orrego, confesó que en la cena de esa noche bebió cerveza y ron.
En entrevista a TVN, el funcionario de la institución penitenciaria aseguró, de todas maneras, que fue el primero en avisar del incendio que se registró el 8 de diciembre del año pasado.
"Como a las 5:30 de la mañana damos el primer aviso, aproximadamente, de que está ocurriendo una riña, que si hay factibilidad de que concurran al piso y que concurran con armamento. Fue lo que dijimos, precisamente yo", manifestó el ex gendarme.
Relató que "salimos al casino institucional, cenamos y dentro de eso tuvimos un pequeño refrigerio con una cerveza. Terminamos y nos tomamos un pequeño bajativo, que fue un vaso de ron, nada más que eso".
De todas maneras negó haber sido él quien entró las botellas de alcohol, hecho del que se responsabilizó al gendarme Pablo Schulze. "No, en ningún momento, yo de hecho ni siquiera tenía conocimiento de que esta persona trató de ingresar algo, solamente lo supe por los comentarios que llegaron después".
Orrego, que en esa jornada estuvo de turno desde las 4:30 en la garita número 3 del centro penitenciario, afirmó que "yo, en este caso lamentable, creo que hice lo que estuvo en mis manos, dar el aviso correspondiente. Uno no sabe si fue antes o después, ya que no tengo visión hacia el interior, pero no tengo de qué sentirme culpable".
El ex funcionario, que entró a la institución hace 2 años, agregó que sintió bastante temor en el recinto, "miedo, de algunas amenazas que recibí de internos y algunas amenazas de externos".